Dos peces gordos

HUMO BLANCO-OCTUBRE-19-20

DOS PECES GORDOS

Por Clemente Castro González

La término “narcogobierno” suena rudo pero, a juzgar por lo que sucede, parece ser que es adecuado.

Porque grupos de la delincuencia organizada lograron entrar hacia la misma presidencia de al República, lo cual era un secreto a voces,  en el sexenio de VICENTE FOX QUESADA, a través del Estado Mayor Presidencial y colaboradores cercanos.

Fue el propio jefe del ejecutivo, según referencias en declaración habría aceptado lo que sucedió, ni más ni menos, que se le metieron hasta la cocina.

En realidad la colusión de mandos militares y funcionarios con  agrupaciones delictivas viene de tiempo atrás, aunque no siempre se logró acreditar su participación en ilícitos.

Así tenemos que, en el sexenio de MIGUEL DE LA MADRID HURTADO, el entonces General Secretario de la Defensa Nacional, JUAN ARÉVALO GARDOQUI (1982-1988),  ya fallecido, fue mencionado por funcionarios de la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos de estar relacionado con narcotraficantes.

Recordemos que el General fue señalado luego de que se supiera que en el rancho “El Búfalo”, propiedad del narcotraficante RAFAEL CARO QUINTERO, se cultivaba droga y que se contaba con la protección de elementos del Ejército.

A la postre no se le pudo comprobar nada a ARÉVALO GARDOQUÍ pero quedó en el registro los señalamientos que, en su momento, se hicieron.

Si hubo un sexenio en donde se dejó hacer y pasar al narco fue el de CARLOS SALINAS DE GORTARI, en donde, por cierto, se asesinó al candidato priista a la presidencia, LUIS DONALDO COLOSIO MURRIETA.

Lo que se dice es que se trata de un magnicidio operado por criminales ligados al gobierno de aquel entonces y, es de esperar, con su visto bueno de SALINAS y sus cómplices.

Otro caso muy sonado fue el del General JOSÉ GUTIÉRREZ REBOLLO, mismo que colaboró en el gobierno de ERNESTO ZEDILLO POCE DE LEÓN, en calidad de Director del Instituto Nacional para el Combate a las Drogas (INCD).

A él si lo alcanzó el brazo de la ley y tuvo que ir a la cárcel acusado de tener nexos con el narcotraficante AMADO CARRILLO, del Cártel de Juárez.

El detenido fue condenado a 40 años de prisión por delitos contra la salud en diversas modalidades.

Se dice que el gran pecado del GUTIÉRREZ REBOLLO fue informar al entonces titular de la Defensa Nacional, ENRIQUE CERVANTES AGUIRRE, que había grabaciones de familiares de ZEDILLO PONCE DE LEÓN, con narcotraficantes y eso derivo en la detención del General.

Cabe señalar que a GUTIÉRREZ REBOLLO lo exoneraron de 12 de los 14 cargos que lo acusaron y falleció en prisión en diciembre del 2013.

Si bien hay una lista de militares de alto rango que han sido llevados a juicio no se había dado que,  en corto tiempo, dos personajes de alto nivel en administraciones federales pasadas fueran llevados ante la justicia, así sea en el extranjero,  acusados de tener relación con el crimen organizado.

En principio, en diciembre del 2019 en los Estados Unidos, se detuvo a GENARO GARCÍA LUNA, mismo que estuvo al frente de la Secretaría de Seguridad Pública, durante el sexenio de FELIPE CALDERÓN HINOJOSA (2006-2012).

A él se le fincaron cargos por conspiración y declaraciones falsas para la libre operación de integrantes del “Cártel de Sinaloa” a fin de traficar con cocaína en base a sobornos millonarios.

Lo más reciente es la detención  del ex titular de la Defensa Nacional, SALVADOR CIENFUEGOS ZEPEDA, en los Estados Unidos, para que responsa por acusaciones  de narcotráfico y lavado de dinero.

El general fue secretario, durante el sexenio de ENRIQUE PEÑA NIETO, en donde, al igual que en las administraciones pasadas, se habló de ligas entre altos funcionaros y agrupaciones del crimen organizado.

Y si a ese grado se dan las complicidades, hacia abajo lo más seguro es que no sea la excepción.

De ser así tendrá que pensarse en  los órdenes de gobierno de las entidades y su posible trato con agrupaciones delictivas. No es algo mecánico pero tiene lógica que si se da a nivel macro puede suceder en lo micro.

En cuanto a las Fuerzas Armadas, es pertinente no  generalizar porque si bien algunos miembros pudieran haberse enredado en ilícitos no es la constante en el comportamiento institucional de la Defensa Nacional y tampoco de la Marina Armada de México.

Lo que si se requiere, si existen,  es que opere una limpia de malos elementos al interior de las instancias que mayor respeto merecen a los mexicanos.

Es una coyuntura adecuada para sacudirse las malas influencias que vienen de un pasado en donde la corrupción llegó a las esferas más altas del gobierno de la República.

AL CIERRE

Las elecciones del día de ayer, en Coahuila e Hidalgo, con las que deben renovarse el Congreso local y los ayuntamientos, en forma respectiva, representa  un ensayo para los comicios que tendrán lugar en el 2021

Ello por lo del manejo de las medidas sanitarias en cuanto a la participación de los ciudadanos al acudir a las urnas.

Sería ideal que se diera una alta votación para subrayar que puede participarse en procesos democráticos aún en medio de una pandemia.

De esta manera se refrenda que los derechos políticos de los ciudadanos son irrenunciables.

Pero además de la votación y evitar el contagio de Covid-19, la elección de ayer es importante a efecto de observar y analizar la capacidad y voluntad de los árbitros de la contienda.

El punto central es que den evidencia de que estuvieron a la altura de las circunstancias para que se respete lo que decidan los electores.

 

 

 

 

 

 

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