Relajamiento y contagios

DESDE ESTA ESQUINA.

MELITON GUEVARA CASTILLO.

26.10.2020.

 

RELAJAMIENTO Y CONTAGIOS.

Había tomado la decisión de ya no hablar del covid-19. Para unos ya no hacerlo es una oportunidad para no entrar en el miedo, el temor; sin embargo, lo hago nuevamente, por varios motivos: el covid existe, es una realidad; en mi familia se contagiaron dos, uno ya la libro y el otro lamentablemente falleció.

Los testimonios son irrefutables. Son de personas conocidas. Mi familiar contagiado me describió el infierno, la tensión, el temor a morir, que se vive. Hace días, una comadre, consigno en su Facebook los días que lleva padeciendo el contagio; de cómo se siente, cuando se quita el oxígeno, sea para comer o bañarse, siente que se muere.

CERCANIA DEL CONTAGIO.

Hay una realidad, también, ineludible: en la calle, incluso en los coches, ya es más constante, consistente, el uso de las medidas; entre ellos, el cubrebocas. Al salir al super, por ejemplo, vemos en la calle a personas, incluso familias, que traen puesto el cubrebocas. Estoy convencido de que, esta actitud, nace porque cada día es más cercano el círculo de los contagios: ya conocemos, incluso, a unos que han fallecido.

Tan solo esta semana, me dijo un vecino, cuyo hermano fue mi maestro universitario: Profesor, mi hermano está muy mal. Y, en el Facebook, una de mis comadres hizo público su contagio; antes, allá en Matamoros, uno de mis compadres se contagió. Así, creo yo, que unos y otros pueden hacer un recuento… pero, en la práctica, no hay necesidad: en las redes sociales se anuncian contagios y fallecimientos de amigos y familiares.

VICTORIA VICTIMA.

Pese a que, les cuento, veo que hay más personas que se cuidan, tenemos que nuestra ciudad en los últimos días se ha convertido en la campeona de los contagios, y claro de fallecimientos. ¿Por qué este fenómeno? La única respuesta, sin la menor duda, es que son consecuencia del relajamiento social; ya hay lugares en donde se da servicio al público, como algunos restaurant, ya se abrió al público Los troncones…. Y las fiestas no terminan.

Me resisto, como muchos, a leer más noticias sobre el covid, sobre todo del estado y la capital. Sin embargo, no se puede ocultar la realidad. Un día, me dijo un vecino: Profesor, cuídese, no salga y me comento sobre los vecinos que han fallecido. No aparecen en la app, pero otro vecino y el de la tienda de abarrotes me confirmo el dato. Y lo sorprendente, hace días, una amiga aun me manifestó su escepticismosobre la existencia del virus.

BROTE Y REBROTE.

Si hacemos caso a la información de las autoridades médicas, el covid-19 llegó para quedarse. Eso tiene un doble significado: 1) Mientras no haya una vacuna, hay que cuidarse y extremar todo tipo de cuidados. No sabemos, Dios no lo quiera, que en cualquier momento y lugar uno se puede contagiar; y 2) No sabemos para cuándo habrá vacuna, entretanto, hay que resignarnos, los pronósticos es que serán hasta la primavera. Entonces, no hay de otra, a seguir cuidándonos.

Y es que, los hechos son evidentes: en Europa el rebrote estáa la orden del día, al grado que en España como en Inglaterra, se han tomado nuevamente medidas de confinamiento. Y en México ya hay rebrote; los contagios habían disminuido a un promedio de 3 mil, pero ya son, unos días 5 y otros 6 mil. Y en algunas entidades es extrema: al grado que ya hasta Gatell y otros servidores públicos irán a Chihuahua: se prendieron los focos de alarma.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here