El Llamado de Rodolfo

DESDE ESTA ESQUINA.

MELITON GUEVARA CASTILLO.

13.04.2021.

Rodolfo González Valderrama no es un desconocido en Tamaulipas. Se conoce su historia, su origen, su militancia en MORENA, así como sus aspiraciones de ser el gobernador de la entidad. Así es como hace un llamado a la militancia de su partido, les pide, que no le hagan el juego a la oposición, en otras palabras, a los enemigos de la 4T. Y es que, da la impresión, que algunos descontentos quieren incendiar el Estado.

 

Las palabras de Rodolfo, el llamado, tienen un contexto y un sentido: impedir que MORENA en la entidad se deshaga, se haga pedazos, por las ambiciones de unos y la falta de conciencia partidista de otros, ante los resultados del proceso electoral interno, que culminó con la designación de candidatos a los distintos puestos de elección popular del próximo día 6.

 

REVUELTA INTERNA.

La militancia de MORENA en la entidad tiene un problema de identidad, digamos partidista, que se desglosa en una visión unilateral: el conflicto, la pugna interna, nace porque un segmento de la militancia no admite que otros, vaya pues, también son miembros del partido y tienen los mismos derechos. Reclaman, denuncian, que hay arribistas y que a ellos les dan los puestos. Pongo dos nombres: Eduardo Gattas y Javier Villarreal, hasta donde sé, son miembros de MORENA… claro, no son fundadores.

 

El pleito, el desaguisado, nace por esa visión partidista: de que tienen más derechos, por el solo hecho de haber sido fundadores. Pero ya se dio, en la elección anterior, que fundadores fueron candidatos y no lograron ganar… porque son fundadores, pero no tienen, no cuentan, hacia la sociedad con un capital político: no los conoce el grueso de la población. Y así, nadie, pero nadie gana una elección.

 

VENTA DE CANDIDATURAS.

A lo largo y ancho del país, desde hace muchos años, hay historias y evidencias de como los partidos, en este caso, la camarilla que domina al partido, se distribuye las candidaturas. Uno quiere, desearía, que en MORENA las cosas fueran diferentes, precisamente para que haya congruencia con el dicho de que “no somos iguales”. Los hechos, las evidencias, muestran que el partido de AMLO no se salva.

 

Y es que, de todas las candidaturas en Tamaulipas, MORENA da suficientes muestras de que es igual que otros partidos, con lo que sucedió en Reynosa: a leguas se nota que ahí, quiérase o no, hubo mano negra o negociaciones de alto nivel. Carlos Peña Ortiz, y su mama la alcaldesa, son panistas, nunca se acercaron a MORENA y con todo eso fue Mario Delgado, el líder nacional, el que pregona democracia y representatividad, el que le levanto la mano. Makito no fue fundador, no es militante ni siquiera esta adherido a la 4T.

 

DIALOGO Y ACUERDOS.

La vida interna de toda organización, como sucede con los partidos políticos, hay un reglamento interno; que es donde están consignadas las reglas del juego, en este caso político. En este caso

Rodolfo recuerda que su partido siempre privilegia el dialogo y el acuerdo; y que, que busquen convencerlos, no vencerlos y cuando no funcionan, que recurran entonces a los órganos internos y que luego, ya como última instancia, están los tribunales electorales.

 

Es el camino, lógico, que marca la civilidad política. Sin embargo, para los militantes de MORENA, que se asumen como fundadores y, por lo tanto, con más derechos, eso no es suficiente y hacen ruido, como bien dice Rodolfo, le hacen el juego a la oposición, a los enemigos de la 4T. Ahí es, quiérase o no, que inevitablemente se piensa que les “calientan la cabeza” para que reclamen, pataleen y de una imagen negativa del partido del Presidente AMLO.

 

EL EJEMPLO DE FELIPE Y DE NORA.

De los precandidatos de MORENA para la elección del 6 de junio hay que destacar el comportamiento de dos de ellos: de Felipe Garza Narváez que conocida la postulación del representante del Verde, en las redes sociales agradeció a quienes le habían brindado su apoyo en esta lucha, aclarando que esto aún no termina, porque la política es de toda la vida. Fue más clara la postura de Nora Hilda de los Reyes, que si es militante, que en carta publicada se dice sorprendida por la decisión de su partido, y advierte que acepta la decisión y que, palabras más, palabras menos, no les seguirá la corriente a los inconformes, que lo hace en aras de la fortaleza de su partido, por su conciencia política partidista. Si MORENA tuviera más simpatizantes como Felipe; mas militantes como Nora, el crecimiento exponencial del partido fuera extraordinario.

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