Clases presenciales

Golpe a golpe

 

 

 

Por Juan Sánchez-Mendoza

 

En Tamaulipas la propagación del coronavirus mantiene un promedio diario que no permite bajar la guardia, en cuanto a su prevención, aun cuando (se supone) la población que rebasa las seis décadas de edad, toda, ya recibió el antígeno; lo mismo que cerca de 90 mil trabajadores del sector educativo que atienden los niveles básico, medio superior y superior –en instituciones públicas como privadas–, y está aplicándose la vacuna a quienes tienen 50 años cumplidos o más.

Sin embargo, por disposiciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP), cuya titular es Delfina Gómez Álvarez, y la Secretaría de Salud (SS) a cargo de Jorge Carlos Alcocer Varela, el retorno a clases presenciales en esta entidad podría concretarse antes de concluir el actual ciclo escolar.

¿Nomás porque así lo ofreciera Andrés Manuel López Obrador en una de sus ‘mañaneras’? ¡Claro!, pues de otra forma habrían analizado los pros y contras. Sobre todo, porque el hecho de haberle aplicado a maestros y al personal administrativo la inyección CanSino (de origen chino) que tiene un 65.7 por ciento de efectividad, no es garantía de nada.

Menos cuando, en la cotidiana convivencia, los educandos podrían ser infectados por sus mismos maestros que quizá ya estén inmunizados, pero no por ello dejarían de ser transmisores del Covid-19.

O quizá también por algún compañero asintomático, que en casa haya recogido el virus y lo transmita a sus condiscípulos, y éstos, lo repliquen en sus hogares.

Lamentablemente la epidemia sigue tratándose ligeramente en México por intereses económicos más que humanísticos, pues creo que lo correcto sería vacunar a toda la población, estimada en 130 millones, para entonces autorizar la reanudación presencial de todas las actividades.

No obstante, la usura le apretó tan fuerte al Gobierno Federal que éste dobló las manos, con el rollo de la reactivación económica, sin importarle la vida del conglomerado.

Respecto al retorno a clases (presenciales) la Secretaria de Educación (estatal), hace días, informó que si las condiciones están dadas sería el día 31 de agosto, conforme al calendario escolar programado, pero atendiendo las recomendaciones del Comité Estatal de Seguridad en Salud, porque es, su prioridad, cuidar y proteger la salud de la población estudiantil, maestros y padres de familia.

En un principio los maestros reanudarán labores el 20 de juliopróximo, siempre y cuando las condiciones sanitarias así lo permitan. Pero hay, aún, dudas del regreso a las aulas de los  casi un millón de alumnos que cursan la educación básica (preescolar, primaria y secundaria), la media superior y superior.

Con respecto al primer nivel, suman más de 700 mil educandos y en el medio superior la cifra acaricia los 150 mil, mientras en el superior cerca de 120 mil alumnos son instruídos en la entidad.

Y hasta donde sé hay saturación: hasta 50 alumnos por salón.

 

Pruebas ‘piloto’ 

En Campeche inició el regreso a clases en las comunidades índigenas, por el ‘plan piloto’ diseñado por el Gobierno Federal.

Allá donde no hay energía eléctrica, internet y menos computadoras.

Sus escuelas son multigrado; es decir en un mismo salón se les brinda clases a un alumno de primero de primaria como al que cursa el sexto y los grupos apenas si alcanzan una decena de educandos.

Los menores habitan harto distanciados; y no existen aglomeraciones, a menos que haya juntas y/o festejos comunitarios. Así que, la propagación del coronavirus, es menor.

Con todo y eso en otro estado, Chiapas, los alumnos no recibieron sus clases por tampoco poden entrar a sus escuelas ya que éstas estaban casi abandonadas. Y eso que el Gobierno federal se comprometió a darles todo el mantenimiento necesario durante la pandemia.

Y ya pa’ que le sigo.

Lo cierto es que el populismo ha disfrazado la realidad del país.

¿Usted vio el video donde una escuela multigrado, con seis alumnos, en su primer día de clases presenciales registraron ¡seis faltas!?

Todas, según consignó el reportero, por temor de los padres a que sus hijos fueran infectado por coronavirus.

Así que, ¡imagínese usted que ocurre en las urbes!, donde hay grupos, en instituciones públicas y privadas, que rebasan los 30 alumnos.

¡Vaya problema!

Concluyo:

Más que inmiscuirse en campañas políticas (que a nada bueno llevan), hay que cuidar su salud y la de los suyos porque ninguno de los candidatos (como tales o electos) moverán un dedo para ayudarlo.

Correo: jusam_gg@hotmail.com

 

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