Sucesión 2022

Golpe a golpe

 

+Según los escenarios, al final de cuentas, la contienda será bipartidista

+Almaraz Smer se sumaría a los prospectos del PAN, pese a su traición

+Por morena Maki luce con más posicionamiento que Erasmo y Américo

 

Por Juan Sánchez-Mendoza

 

Aunque faltan todavía tres meses (+/-), para que dé inicio formalmente el proceso sucesorio gubernamental del 2022, ya surgen conjeturas acerca de los aspirantes que jugarían en las contiendas internas. De Movimiento Regeneración Nacional (morena) y el Partido Acción Nacional (PAN). En concreto.

La atención está centrada principalmente en ellos, pues sus ‘rivales’ más cercanos a estas alturas son considerados como la caca del perico, que ‘no huele, ni hiede’.

Me refiero al Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Ciudadano (MC), que aún respiran, pese a la paliza que recibieron en las urnas el domingo anterior.

En cuanto a los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y del Trabajo (PT), es de suponerse que otra vez jugarán a las ‘pegadas’ para beneficiarse del membrete lópezobradorista.

Del resto –Encuentro Solidario (PES), de la Revolución Democrática (PRD), Redes Sociales Progresistas (RSP) y Fuerza por México (FxM)–, ya ni la pena vale acordarse, puesto pasaron a ‘una mejor vida’ al perder sus registros en el plano doméstico.

La recomposición política estatal, por lo tanto, obliga a los dirigentes nacionales de morena y del membrete albiceleste a trabajar desde ahora y sin descanso, con miras a la contienda ‘en puerta’, donde se pondrá en juego no sólo su supremacía política, sino el futuro de Tamaulipas.

 

Los albicelestes 

Aún al haber perdido siete diputaciones federales de mayoría relativa (de nueve); 16 curules uninominales de 22 en el Congreso local; y 15 (de 43) ayuntamientos (entre ellos Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Victoria, Altamira y Ciudad Madero, entre otros), Acción Nacional se mantiene en el escenario con fortaleza política en los preparativos del hándicap 2022.

Hasta hoy, se contempla que por el membrete participarían Gerardo Peña Flores –pese a ser derrotado el domingo que nos antecede–, pues será diputado plurinominal, al aparecer en la lista albiceleste en doceavo sitio.

El senador Ismael García Cabeza de Vaca es otro prospecto, pese a la andanada mediática desplegada en su contra suya por ser hermano del mandatario estatal.

Uno más: César Augusto Verástegui Ostos –actualmente secretario General de Gobierno–, quien mucho sabe de los entretelones políticos y es un hueso duro de roer.

También aparece de último momento Óscar de Jesús Almaraz Smer (recién electo diputado federal) aunque, hacia el interior del PAN, se dice que traicionó a la causa porque siendo responsable de la fórmula trabajó sólo para él, traicionando a sus compañeros María del Pilar Gómez Leal, Arturo Soto Aleman y Mario Alberto Ramos Tamez, así como al mandatario estatal, como en su momento lo hizo con el tricolor al prestarse a su derrota en otra contienda.

Hay otros cuadros que pujarían por la candidatura a la gubernatura, como José Salvador Rosas Quintanilla, Carlos García González, ‘Chito’; Mario Gómez Monroy, Jesús Nader Nasralah y hasta Héctor Escobar.

 

Los morenazos 

En principio, debe contemplarse que el triunfo de los candidatos, aquí en Tamaulipas, obedeció al arrastre de la marca (morena) pero más todavía a la alta popularidad que mantiene Andrés Manuel López Obrador, entre los segmentos poblacionales.

Y, por cierto, su credibilidad ya involucra a la llamada alta sociedad.

De ahí que los diputados federales y locales como los ediles electos, fallen en su pretensión de hacernos creer que ganaron por sus promesas de campaña o posicionamiento.

El pueblo votó, cierto, pero no por ellos, sino por la marca, repito, así que deben aplicarse para no fallarle al Presidente, so pena de causarle a la Cuarta Transformación problemas.

Desde luego cada candidato ganador o perdedor tiene un capital. Es entendible, pero de eso a querer figurar más que el hombre que los llevó al triunfo, esuna desproporción.

En fin…

Con rumbo a la contienda por la gubernatura quien más posicionada aparece es Maki Esther Ortiz Domínguez –alcaldesa de Reynosa–, pues se la jugó con morena (aún siendo miltante del PAN), y operó para ganar para la causa lópezobradorista en esa frontera, no sólo dos diputaciones federales y cuatro locales, además del ayuntamiento, ante una población que significa el 25 por ciento de los votos estatales.

Por eso no descarte su mutación política, en breve.

Y por supuesto se le ubica como un claro prospecto a la candidatura gubernametal represetando a la 4T.

Esto, desde luego, opaca el quehacer partidista de los senadores Américo Villarreal Anaya y Guadalupe Covarrubias Cervantes, quienes son considerados también prospectos a la candidatura.

Lo mismo ocurre con el mentado ‘Guasón’ (Héctor Martín Garza González) y Rodolfo González Valderrama, que de Tamaulipas sólo se acuerdan en tiempos electorales.

Mario Alberto López Hernández (‘La Borrega’) y Adrián Oseguera Kernion, tambien son prospectos, pero fuera de sus feudos nadie conoce sus alcances.

Así que, la moneda está en el aire.

 

Regreso a clases 

En Tamaulipas la propagación del coronavirus mantiene un promedio diario que no permite bajar la guardia, en cuanto a su prevención, aun cuando (se supone) la población que rebasa las seis y cinco décadas de edad, toda, ya recibió el antígeno; lo mismo que cerca de 90 mil trabajadores del sector educativo que atienden los niveles básico, medio superior y superior –en instituciones públicas como privadas–, y está aplicándose la vacuna a quienes tienen 40 años cumplidos o más.

Sin embargo, por disposiciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP), cuya titular es Delfina Gómez Álvarez, y la Secretaría de Salud (SS) a cargo de Jorge Carlos Alcocer Varela, el retorno a clases presenciales en esta entidad podría concretarse antes de concluir el actual ciclo escolar.

¿Nomás porque así lo ofreciera Andrés Manuel López Obrador en una de sus ‘mañaneras’? ¡Claro!, pues de otra forma habrían analizado los pros y contras. Sobre todo, porque el hecho de haberle aplicado a maestros y al personal administrativo la inyección CanSino (de origen chino) que tiene un 65.7 por ciento de efectividad, no es garantía de nada.

Menos cuando, en la cotidiana convivencia, los educandos podrían ser infectados por sus mismos maestros que quizá ya estén inmunizados, pero no por ello dejarían de ser transmisores del Covid-19.

O quizá también por algún compañero asintomático, que en casa haya recogido el virus y lo transmita a sus condiscípulos, y éstos, lo repliquen en sus hogares.

Lamentablemente la epidemia sigue tratándose ligeramente en México por intereses económicos más que humanísticos, pues creo que lo correcto sería vacunar a toda la población, estimada en 130 millones, para entonces autorizar la reanudación presencial de todas las actividades.

No obstante, la usura le apretó tan fuerte al Gobierno Federal que éste dobló las manos, con el rollo de la reactivación económica, sin importarle la vida del conglomerado.

Respecto al retorno a clases (presenciales) la Secretaria de Educación (estatal), hace días, informó que si las condiciones están dadas sería el día 31 de agosto, conforme al calendario escolar programado, pero atendiendo las recomendaciones del Comité Estatal de Seguridad en Salud, porque es, su prioridad, cuidar y proteger la salud de la población estudiantil, maestros y padres de familia.

Con respecto al primer nivel, suman más de 700 mil educandos y en el medio superior la cifra acaricia los 150 mil, mientras en el superior cerca de 120 mil alumnos son instruídos en la entidad.

Y hasta donde sé hay saturación: hasta 50 alumnos por salón.

Correo: jusam_gg@hotmail.com

 

 

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