Tiempo de ajustes y cambios

Por Clemente Castro González.

Una vez pasada la euforia de las elecciones es prioritario generar  cambios en la administración pública estatal porque es evidente que funcionarios de alto nivel y subalternos no  cumplen con su deber.

Se vale que el otrora grupo dominante en la entidad  dimensione el significado de la voluntad de los ciudadanos que se expresaron en las urnas.

Estamos ante un explicito mandato que debe atenderse y  no seguir aferrándose a un poder ficticio que solo traerá confrontación estéril y problemas de gobernabilidad, algo que ahora se padece debido a la incertidumbre existente.

Se sabe que en nuestro sistema lo  político y administrativo van de la mano, de tal modo que lo sucedido en un ámbito provoca efectos en el otro y viceversa. Recordemos aquello de que los buenos gobiernos dan votos y al contario.

Lo que acaba de darse en las elecciones es ilustrativo y se refleja en la correlación de fuerzas en el Congreso del estado, los ayuntamientos y la representación en diputaciones federales.

En síntesis, el PAN fue desplazado en su condición de primera fuerza política por Morena y  aliados y en base a tal lectura debe actuarse con prontitud.

Los tamaulipecos tenemos derecho a saber que rumbo va a seguirse para afrontar el o los dilemas que se presentan en la actualidad.

Y tendrá que ser el propio mandatario, FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA el que, de manera responsable, establezca lo que se llevara a cabo tomando en consideración los intereses de los habitantes del estado o al menos de la mayoría.

Temas como el desafuero y las demandas que penden sobre él  no deben dejarse sueltos, lo que implica  fijar posturas que pueden llevarlo a la conveniencia de solicitar licencia o volver a la carga en contra de lo que considera “una venganza política”.

Sin duda que hace falta hacer ajustes o relevos en dependencias gubernamentales en la cuales, los funcionarios alcanzaron su nivel de incompetencia.

En ese sentido, hay secretarias en las que no solo se cometen “errores a conciencia” sino que los jefes iniciaron una especie de castigo y represión en contra de los “operadores políticos” que no alcanzaron las metas en la Jornada Electoral.

El caso más ilustrativo, que no el único, es el de la Secretaría de Salud, en donde su titular, GLORIA MOLINA GAMBOA, deja hacer y pasar a los subalternos.

Se supone que el “tejemaneje” se da desde la Subsecretaría de Administración y Finanzas en donde es titular ENRIQUE NADER NEME, ni más ni menos que familiar del munícipe de Tampico, el panista JESÚS NADER NASRALLAH.

Es secreto a voces que desde que estaban en el gobierno los priistas, utilizaban a la Secretaría para asuntos partidistas al enlistar a los empleados y hasta crear los llamados comités ciudadanos de salud con propósitos de carácter político.

Sobre ello y ya en la gestión panista, todavía esta pendiente de investigar al  ex subsecretario de Promoción de la Salud y actual presidente municipal electo de Aldama, ALEJANDRO GARCÍA BARRIENTOS,   al que denunció la dirigencia de la Sección 51 del Sindicato de Trabajadores de Salud, liderada por ADOLFO SIERRA MEDINA, por ser el responsable de repartir despensas con fines electorales.

El más reciente y oscuro suceso fue el del despido fulminante de LAURA CABRERA LOZANO, que se desempeñaba en la Dirección de Recursos Materiales de la dependencia.

A la mujer la “botaron” previo a las elecciones del 6 de junio  debido a presuntas irregularidades en las encomiendas que le dieron y, al parecer, va en eso implícito el aspecto partidista y “deslices en cuanto al  manejo de dinero.

Para relevarla y  echarle tierra al asunto de CABRERA LOZANO acaban de ungir a AMET MANUEL JARA BELTRÁN, alguien que estaba en la jefatura de Relaciones Laborales.

A juzgar por lo que se da, la intención no es hacer una verdadera limpia en la Secretaría en donde priva la corrupción y  partidismo  al igual que hostigamiento y represión en perjuicio de los empleados.

Sin duda que hace falta aplicar “cirugía mayor” no solo en Salud sino en Educación, Bienestar Social, Desarrollo Urbano y Territorial , Seguridad, por mencionar varias secretarías.

Los estrategas del actual gobierno estatal deben entender que son tiempos de cambios y, por tanto,  actuar en consecuencia.

El tiempo apremia…

AL CIERRE

Es de esperar que en los días por venir despidan al gerente de la COMAPA Victoria, GUSTAVO RIVERA RODRÍGUEZ, debido a errores cometidos en el ejercicio de su función y por andar de “grillo” en la contienda electoral.

La situación por la que pasa el “servidor público” es muy vulnerable y lo más seguro es que el alcalde electo, EDUARDO GATTAS BÁEZ, lo despida, en caliente,  al asumir la presidencia.

Entre los “negativos” que carga GUSTAVO están adeudos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la falta de trasparencia en el cobro por el servicio a los usuarios de la COMAPA.

Aunado a esto, el gerente le falló a sus padrinos del PAN debido a que no dio buenos resultados en su condición de “mapache electoral”.

Por cierto, lo de las COMAPAS y las administraciones de éstas será uno de los temas en la agenda de los alcaldes y diputados de Morena.

Son cotos de poder y transas que deben convertirse en entes técnicos eficientes en cuyo consejo de administración deben participar representantes ciudadanos y no solo un grupo de notables que son proclives a la simulación.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here