Justicia selectiva

Por Clemente Castro González

El caso de JUAN ANTONIO “N”, al que le cargaron la mano los fiscales y lograron que un juez lo vinculara a proceso, es algo que puede inscribirse dentro de la “justicia selectiva” que impera en la entidad.

Según la información que trascendió, el investigado habría incurrido en irregularidades al firmar un par de contratos de prestación de servicios en su calidad de secretario del Ayuntamiento de Victoria, durante el ejercicio fiscal 2017.

Desde luego que la ley debe aplicarse en Tamaulipas sin distingos, al menos esa fue promesa que se hizo, en su memento, para que se diera la alternancia en el ejecutivo estatal.
En aquel entonces era reiterado escuchar la muy sobada expresión de que “el que la hace la paga”. Igual se habló de que no habría “cacería de brujas” pero tampoco impunidad.

Al paso del tiempo se documenta que hay una serie de acciones cuestionables en las que opositores han tenido que enfrentar denuncias, procesos legales y no pocos han parado en la cárcel.

Pareciera que en ese patrón entra JUAN ANTONIO “N”, porque a él le tocó, en su calidad de Secretario del Ayuntamiento de Madero, cuestionar la actuación de policías estatales que llegaron a realizar revisiones a los elementos de tránsito de ese municipio, según se dijo, en forma arbitraria.

Incuso tal acción mereció amagos desde el gobierno de la entidad en el sentido de que el funcionario local sería demandado por obstrucción de la justica.

Fue en noviembre del 2020 cuando se dio la embestida centralista que no pocas voces consideraron de carácter electorero.
Al respecto, ORTEGA JUÁREZ declaró que los uniformados llegaran de manera sorpresiva, sin mediar comunicación alguna, haciendo alarde de fuerza.

Y si bien a JUAN ANTONIO no le perdonaron su actuar en defensa del municipio pudo librarla pero lo “empapelaron” debido a una aparente irregularidad en su desempeño en el Ayuntamiento capitalino.

Lo extraño es que la indagación que se le sigue, así sea reciente, data del trienio en que fue alcalde el ahora diputado federal electo, OSCAR ALAMARAZ SMER.

Ello nada tendría de especial excepto que ALMARAZ SMER pasó de ser priista a panista y se le perdonaron sus problemas con la justicia, entre estos un desfalco millonario con cargo y costo a la burocracia estatal, durante su desempeño en la titularidad de la Secretaría de Finanzas estatal.

Puede no ser fortuito que la vinculación a proceso de JUAN ANTONIO “N” sucediera luego de pasados los comicios para no salpicar a OSCAR.

El añadido es que, contrario a lo que hizo ALMARAZ, el “caído en desgracia” nunca dio su brazo a torcer porque, pese a las presiones, continuó prestando sus servicios a la causa morenista.

Igual un punto a subrayar es que ORTEGA JUÁREZ no se mandaba solo en tanto que la aprobación de los supuestos contratos tuvieron que pasar por la aprobación de OSCAR; tener el visto bueno del tesorero de la presidencia capitalina de ese entonces y, sin duda, del segundo Sindico del Cabildo que presidió el actual legislador.

Desde éste ángulo pareciera que estamos ante un entramado que se orienta a “cobrar facturas” a los personajes que no se doblegaron y confrontaron a la administración estatal.
A juzgar por lo que se observa, lo de JUAN ANTONIO tiene tientes de ser un ajuste de carácter político.

RULETA

Al que le siguen lloviendo críticas es al todavía dirigente del PAN en el estado, LUIS CANTÚ GALVÁN, debido que se aferra a cuestionar el resultado de las elecciones.

Enfundado en su actitud pendenciera amaga con defender jurídicamente las supuestas victorias que, según él, obtuvieron sus abanderados en los comicios del 6 de junio.

Lo que debería de hacer el guía formal del panismo, en lugar de tratar de torcer la voluntad de los ciudadanos, es iniciar la autocrítica en su instituto y promover la reorganización de las estructuras partidistas, mismas que no funcionaron cuando lo requerían.

Es evidente que la “inversión” que se hizo en la adquisición y reparto de despensas no reditúo y tampoco lo que se pagó a los dirigentes de su partido y al aparato electoral.

Cabe señalar que CANTÚ GALVÁN y su séquito de notables todavía es fechar que no identifican las causas que llevaron a los electores a darles la espalda a los candidatos panistas. Y es que el infantilismo y la soberbia les nubla la razón lo que les impide entender que “el pueblo pone y el pueblo quita”.

Lo que hace la cúpula de Acción Nacional, al mostrar su rostro antidemocrático, solo abonará más a su debacle.

En pocas palabras, están contribuyendo a una derrota anunciada en el 2022 cuando sea el relevo en la gubernatura.

A propósito del tema político electoral, mediante un comunicado el Comité Ejecutivo Estatal de Morena sostiene que es “indignante para la sociedad tamaulipeca que quienes echaron mano de la violencia, amenazas, dispendio de recursos públicos y prácticas arcaicas, hoy aleguen fraude”.

En otro párrafo del texto se señala que “La decisión de impugnar que inicia el PAN, es una más de las intentonas del gobierno estatal para arrebatar triunfos que no obtuvo en las urnas y por imponer un proyecto que ya fue rechazado por los ciudadanos. El régimen de impunidad”.

AL CIERRE

Muestra de la pésima administración que priva en las Comisiones de Agua Potable y Alcantarillado es el organismo de Victoria y el de Reynosa.

A éstos entes la Comisión Federal de Electricidad (CFE) les cortó el suministro de energía eléctrica por tener adeudos millonarios.
Los responsables son los gerentes GUSTAVO RIVERA RODRÍGUEZ y ALFONSO GÓMEZ MONRROY y el que los apadrinó.

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