Ciudad de México.– El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60, encabezado por el artista puertorriqueño Bad Bunny, presentó una puesta en escena inspirada en personajes y oficios tradicionales de América Latina, como campesinos, vendedores ambulantes, peluqueros, manicuristas y boxeadores, recreando escenas cotidianas que evocan la migración y la vida comunitaria en distintas ciudades del continente. La introducción, con referencias visuales similares a las telenovelas latinoamericanas, dio paso a una narrativa que resaltó la presencia cultural latina en Estados Unidos y el uso del español, idioma hablado por más de 60 millones de personas en ese país. La actuación generó reacciones encontradas, especialmente entre sectores conservadores estadounidenses, al interpretarse como una reivindicación de la identidad latinoamericana en uno de los eventos deportivos más vistos a nivel mundial.

