CRONOLOGÍA
POR: CARLOS ÁLVAREZ
Ya se está haciendo común en el país, que algunos maestros disidentes al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación suspendan sus actividades docentes y administrativas durante algunos días para adherirse a marchas, plantones, exponer diversas problemáticas y solicitar la solución de peticiones. Esta es una práctica activa y recurrente en México, enfocada en la movilización social para presionar a las autoridades por demandas laborales y educativas.
Mientras que los estudiantes resultan ser los más perjudicados con estos conflictos magisteriales.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha mantenido una postura de protesta activa y constante en la Ciudad de México, donde el espacio público es disputado frecuentemente por sindicatos, organizaciones civiles y maestros. Las protestas se caracterizan por la toma de espacios públicos, marchas y plantones, con un aumento en la intensidad de sus movilizaciones.
La lucha sigue activa, maestros de la coordinadora nacional ya preparan un paro laboral nacional de 72 horas para el 18, 19 y 20 de este mes, como parte de sus peticiones laborales.
El próximo 18 de marzo está previsto una concentración magisterial, presumiblemente de la CNTE, en el Àngel de la Independencia para las 09:00 horas, marchar con dirección al Zócalo, corazón político y cultural de la Ciudad de México y del país.
Entre sus posturas y planteamientos solicitan la derogación de la ley del ISSSTE de 2007, regular la carrera magisterial, que consideran perjudica sus ingresos y condiciones de trabajo, aumento salarial, entre otras peticiones.
Es importante destacar, en mayo de 2025 más de un millón de alumnos de educación básica de varias escuelas del país permanecieron sin clases por más de 20 días debido a las protestas magisteriales.
Los maestros estuvieron más de 528 horas en plantón permanente, ejerciendo acciones de presión como huelgas y mítines, lo que provocó una interrupción en las clases y afectó el aprendizaje de los estudiantes.
Si bien el magisterio tiene derecho a manifestarse y defender sus derechos laborales, la suspensión de actividades y las protestas no deben interrumpir el aprendizaje de los estudiantes.
El ciclo escolar se encuentra en etapa intermedia y a meses de que concluya por lo que difícilmente las horas perdidas se habrán de recuperar, lo que afecta la preparación educativa de las niñas, niños y adolescentes.
A los maestros ya se les está haciendo costumbre suspender actividades, dejar los gises, los libros y pizarrones para tomar las mantas, pancartas y realizar mítines, marchas, bloqueos y plantones.
La educación debe de ser una prioridad por encima de las diferencias laborales o políticas, se debe de velar en todo momento por el interés de una educación de calidad a favor de los estudiantes.
Así las cosas…
¿Y Usted, qué opina…?
Nos vemos en la próxima.

