En tono conciliador Bolsonaro agradece felicitación de Haddad

El presidente electo de Brasil, el neofascista Jair Bolsonaro, agradeció este lunes la felicitación de su rival, Fernando Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), con un inusual tono conciliador, al tiempo que sectores populares y de izquierda señalaron que se mantendrán en resistencia.

Señor Fernando Haddad, ¡gracias por las palabras! Realmente Brasil merece lo mejor, tuiteó Bolsonaro, después de que el candidato derrotado en los comicios del domingo lo felicitó.

Presidente Jair Bolsonaro, le deseo éxito. Nuestro país merece lo mejor. Escribo este mensaje, hoy, con el corazón leve, con sinceridad, para que estimule lo mejor de todos nosotros. Buena suerte, escribió antes Haddad en Twitter.

El tono es nuevo entre ambos políticos, que protagonizaron una campaña altamente polarizada.

Seguimos firmes en la lucha por un país justo y humano, tuiteó el PT, cuya líder, Gleisi Lula Hoffmann escribió en la misma red social: Nuestra primera palabra para el pueblo brasileño es: resistencia. ¡Resistiremos en defensa de los derechos, de las libertades de la soberanía! Un proceso electoral construido sobre impedimentos, mentiras y distorsiones nos va a impulsar a luchar más.

Bolsonaro, populista y ex militar de 63 años, es criticado por amenazar con enviar a sus adversarios políticos a la cárcel o forzarlos a irse al exilio.

Al reconocer su derrota electoral la noche del domingo, Haddad recordó el que mandatario electo lo llamó canalla durante la campaña, para justificarse por no haberlo felicitado.

El petista llamó el domingo a defender las instituciones. No tengan miedo, dijo a sus seguidores.

Bolsonaro será el primer militar que vuelva a gobernar la economía más grande de América Latina tras el final, hace 33 años, de la última dictadura (1964-1985). Es controvertido por su defensa del régimen militar y de la tortura, así como sus insultos a mujeres, negros y homosexuales. En la campaña prometió también armar a la población para combatir la delincuencia.

El ascenso del neofascista, quien la noche del domingo en sus primera declaraciones prometió defender la Constitución, es visto como una respuesta al rechazo a los escándalos de corrupción, la crisis económica y la ola de violencia de años recientes.

La victoria de Bolsonaro movió a Brasil, la cuarta democracia más grande del mundo, al neofascismo, luego de cuatro elecciones consecutivas en las que candidatos del izquierdista PT habían ganado.

El presidente electo frecuentemente utilizó Twitter para fustigar al PT y describirlo como poco ético y peligroso. En estas semanas, los brasileños fueron inundados con mensajes vía WhatsApp que denunciaban a Haddad y hacían acusaciones escandalosas, que llegaron al extremo de señalar que el petista incendiaría iglesias, entre otras afirmaciones de esa naturaleza.

Al final, los mensajes tuvieron una repercusión. El neofascista obtuvo más de 55 por ciento de votos en la segunda vuelta electoral, por 45 por ciento de Haddad.

En una muestra de los desafíos que el presidente electo tiene por delante el #EleNaoEMeuPresidente (Él no es mi presidente) era tendencia en Twitter en Brasil, se reportaron enfrentamientos entre seguidores de ambos candidatos, y eran no pocas las muestras de repudio al hecho de que efectivos en vehículos militares se sumaron a la celebración callejera del triunfo del facista, lo que fue denunciado en un video que puede verse en https://bit.ly/2JqoFtY.

Realmente tenía esperanza, declaró Juliana Pina, estudiante de comunicaciones, de 23 años. Apenas capaz de hablar, la joven relató su sorpresa al haber sentido miedo por su seguridad la noche del domingo, cuando los partidarios de Bolsonaro se enfrentaron a votantes del PT. Más informes de violencia en los estados de Río, Sao Paulo y Bahía se reportaron durante las horas posteriores al anuncio del resultado.

Para el coordinador nacional del Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra (MST), Joao Pedro Stedile. Salimos de este proceso aglutinados, con capacidad y fuerza organizada para resistir a la pretendida ofensiva fascista, y llamó a retomar el trabajo de base.

En declaraciones a Radio Brasil de Fato, Stedile consideró que el gobierno de Bolsonaro, quien tomará posesión del cargo el primero de enero de 2019, deberá asemejarse al gobierno (1973-1990) del ex dictador Augusto Pinochet, en Chile, debido a su naturaleza fascista.

“Tuvimos innumerables manifestaciones de todas las fuerzas organizadas. Sindicatos, intelectuales, estudiantes y universidades. Nunca antes en la historia más de 500 mil mujeres de 360 ciudades del país habían salido a las calles para decir ‘Él no’. ‘Fascismo no’, de manera que creo que el balance no es una derrota política, sino una derrota electoral, pero salimos de este proceso unidos.”

Denunció que el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien purga una condena de más de 12 años de prisión por delitos de corrupción que no fueron probados, “fue secuestrado por el capital, por medio de un Poder Judicial completamente servil a esos intereses.

Las personas fueron engañadas por las mentiras de la campaña de Bolsonaro en WhatsApp. ¿Por qué? Porque no tienen discernimiento político para saber lo que es mentira y lo que es parte del juego. Tenemos que hacer un nuevo debate en el país sobre un nuevo proyecto soberano para una sociedad igualitaria y justa, indicó Stedile en la entrevista que puede consultarse en https://bit.ly/2zauuaj.

Oliver Stuenkel, de la Fundación Getulio Vargas, consideró que Paulo Guedes, el principal asesor económico del próximo presidente, carece de experiencia política, y el periodo de luna de miel en materia económica que tendrá el siguiente gobierno será de muy breve duración si no logra impulsar una reforma de pensiones.

Por lo pronto, 12 de los 27 gobernadores elegidos en estos comicios, incluidos dos de los ricos estados de Sao Paulo y Río de Janeiro, aprovecharon la ola populista que encumbró a Bolsonaro para conseguir victorias que hace unos meses parecían improbables.

El Partido Social Liberal, de Bolsonaro, tendrá por primera vez tres gobernadores: Santa Catarina (sur) y los amazónicos de Roraima (norte) y Rondonia (oeste). Y el tsunami neofascista benefició también a los vencedores en Río de Janeiro y Sao Paulo.

El presidente electo reveló que quiere al juez Sérgio Moro –quien encarceló a Lula–, para ser ministro de Justicia o como magistrado del Tribunal Supremo Federal.

Si hay interés de su parte será una persona de extrema importancia en nuestro gobierno, dijo Bolsonaro durante su primera entrevista tras su victoria, para la cadena de televisión Record.

No es la primera vez que el líder de la ultraderecha expresa admiración por Moro, quien desde 2014 lidera las investigaciones de la operación Lavado Rápido y se convirtió en un símbolo de la lucha contra la corrupción.

El Tribunal Electoral que fue ineficiente para impedir las noticias falsas en WhatsApp, abre una investigación contra Haddad por los conciertos de Roger Waters en los que Bolsonaro fue criticado, tuiteo Nacho Lemus, de Telesur, al citar otro tuit de Haddad en el que ironiza: Confieso que amo a Pink Floyd y odio las dictaduras: ¿será eso un crimen?

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