Shawn Mendes se luce en show en el Palacio de los Deportes

CIUDAD DE MÉXICO.

Sin resentimientos, Shawn Mendes. Tus fans te perdonaron que las dejaras plantadas con el mariachi, que no les hayas bajado la ventanilla de tu camioneta y que ni una foto en la calle les regalaste. Fans como las mexicanas, uf, difícil que las vuelvas a encontrar.

De memoria corta y de buen corazón. Sería lastimoso que el canadiense no aprecie tanto amor, a tantas niñas eufóricas, sonrojadas, gritonas y con un inglés con una pronunciación que traiciona temporalmente su sangre.

Él tuvo la culpa. “Por favor, no dejen de cantar tan fuerte como lo están haciendo”, dijo. Shawn no necesitó comentarlo dos veces, porque representa los sueños adolescentes que anhelan a su güerito, de sonrisa natural, de facha rebelde y con una guitarra que les cante al oído There’s Nothing Holdin’ me Back.

Muchas gracias, te amo”, dijo. Les retribuyó el amor con unas palabras en español.
Química entre él y sus fans refuerzan que la figura de los ídolos de pop y todas esas boybands que van y vienen jamás desaparecerán, porque chicos como él son los que hacen que la vida para niñas como las asistentes tenga sentido, porque marcan un recuerdo como el de usar un brazalete de luces y una playera sólo para satisfacer su pasión, y cantar Stitches, por ejemplo de la manera tan efusiva como lo hicieron anoche.

45,000 personas habrán asistido a las tres fechas agotadas

En realidad se sabían todas las canciones, todo el show lo tenían muy estudiadito; cada movimiento, cada vez que iba del piano a cantar Never Be Alone a recuperar su guitarra. El silencio estaba prohibido en este concierto, no era opción o la experiencia no hubiera sido la misma. ¿Por qué guardarse la emoción que tardó casi un año en llegar, desde que se anunció la tercia de fechas en el Palacio de los Deportes? Se valía llorar y abrazar también en las baladitas a piano, ah, también estuvo permitido atrapar esos besos que Shawn arrojó y sopló a destino general.

Shawn floreció en medio de la horda de adolescentes. Ya se había despojado de su chaleco de chico rudo, tomó asiento en su piano y junto a una rosa blanquinegra para comenzar con el set de cortavenas.

La gente de Ciudad de México es tan fuerte, que puedo sentir una magia verdadera en este sitio”, se sinceró mientras en la grada el grito de “cervezas, refrescos” desentonaba el mood venido del corazón.
Así llegaron puras rolas a piano: I Wanna Dance With Somebody, Because I Had You y A Little Too Much, con el detalle de cobijar su instrumento con una bandera mexicana y una rosa. Las que estuvieron a centímetros de la tarima colocada en medio de la pista fueron las que cumplieron el sueño de tocarle las manos. Seguramente por su mente pasó no volvérselas a lavar

Si en algo tiene razón la rola Treat You Better, que lo devolvió al imponente escenario con su pantalla gigante y músicos, es que a las mexicanas sí las tuvo que tratar mejor, desde su llegada al aeropuerto hasta su estancia en el hotel.

Se trata de discutir el sentimiento de cambiar el mundo ahora, porque ustedes tienen el poder”, fue el discurso que marcó la rola Youth.
El milagro de la Navidad se les adelantó a todas y todos sus fans, pero todo tiene su final y el de Shawn Mendes llegó pasaditas de las 22:00 horas con Fix You e In My Blood

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