El ejemplo del Titanic en tiempos del Covid

 

            < El ejemplo del Titanic en tiempos del Covid

            < El crédito, desafío a la recesión galopante

            < El Gobierno de la 4ª T “achica” su presupuesto

 

1.- Este jueves el Papa Francisco dedicó su homilía a quienes dedicados a servir a sus semejantes durante la pandemia perdieron la vida. En principio recordó a más de 60 sacerdotes muertos por asistir a los enfermos con el virus en Italia, de igual forma se refirió a los médicos y enfermeras(os) por su apego y auxilio a la sociedad, asimismo reconoció a los misioneros en tierras lejanas  caídos en las pestes y otras enfermedades.

Hacemos referencia a lo dicho por el Santo Padre, porque en esta pandemia habrá muchos héroes anónimos en todo el mundo, Tamaulipas no será la excepción, para ellos nuestro reconocimiento y no sólo a aquellos que están en la primera línea de fuego en los hospitales, hay muchos otros que están laborando y que no son tan visibles, pero que recorren las ciudades y en ese contacto con la gente se están exponiendo. No sabemos si de manera consiente o porque aún no creen en la existencia de la pandemia, como algunos los han externado.

La cuestión es que nuestro tema tiene que ver con los personajes solidarios, algunos a nivel de héroes, en el caso de médicos y enfermeras a los que la historia los juzgará; para el efecto queremos recordar parte de lo que ocurrió durante el naufragio del trasatlántico británico Titanic en aguas del Atlántico Norte, tuvo lugar la noche del 14 de abril de 1912, murieron  1,514 personas, hubo 705 sobrevivientes pudieron haberse salvado más, pero los primeros botes no se llenaron a su máxima capacidad.

El primero de ellos sólo transportó a 20 personas pese a que pudo haber alojado a 65, ojo, el apresuramiento no es buen consejero. En el actual escenario los respiradores para enfermos del Covid, equivalen a los botes-salvavidas del Titanic, que además del desorden en su utilización, nunca fueron numéricamente suficientes para haber alojado a todos los náufragos, un trasatlántico de lujo donde viajaban millonarios en ese despegue inaugural del que nunca esperaban su hundimiento, igualito que ahora no esperábamos la pandemia.

El tema lo traemos a colación porque la nave se estuvo hundiendo durante dos horas, en ese lapso la tripulación auxilio a los pasajeros entregándoles salvavidas, ayudándolos a abordar las lanchas para ponerse a salvo. Mientras eso ocurría la orquesta de Wallace Hartley se mantuvo tocando un muy diversificado repertorio, cuando comenzó el pánico abandonó el salón y salió a la cubierta y no dejó de tocar hasta que el barco se partió en dos y se hundió definitivamente.

Los músicos y la tripulación del Titanic son hasta nuestros días un ejemplo auténtico de profesionalismo, con sentido humano y de solidaridad, sabían cuál sería el final y supieron escribir con brillantes el último capítulo de su historia.

No hay muchos de estos en nuestra era, un siglo después los valores de la sociedad son diferentes, pero todavía quedan algunas personas con estas cualidades, ellas son a las que se refirió este Jueves Santo el Papa Francisco en su homilía y hay muchos otros que están y estarán en el fragor de la batalla, en la primera línea, dando lo mejor de ellos para asistir a quienes lo requieran.

2.- Los signos son, de que el agua ya está llegando al cuello y los gobiernos federal y de los estados se preparan para enfrentar lo peor, primero en el plano de atención médica y también desde ahora en el tema económico. El crédito gestionado por el Gobierno de Tamaulipas por 4,600 millones de pesos y aprobado por el Congreso local, permitirá hacer frente tanto a lo demandado por el área de salud, como al desquebrajamiento que ya empezó a sufrir el sector productivo en el estado y que empeorará conforme avance el calendario.

De acuerdo a diagnósticos de especialistas, México atraviesa por la peor recesión de los últimos 15 años, ya está aquí desde antes del Covid aunque el gobierno no quiso aceptarlo, y lo que viene será superior en impacto. Tamaulipas se adelanta y tiene dos caras positivas, el lograr el recurso antes de que se vea disminuida la liquidez en las fuentes de financiamiento ante la demanda que habrá y por otro lado, poner en marcha lo más pronto posible las acciones de rescate de la economía tamaulipeca.

La medida del crédito es un desafío a la recesión, a la que habrá que enfrentar y se buscó la mejor manera, en el otro extremo está la bancarrota, no de un gobierno, sino de una sociedad.

En los argumentos para obtener la aprobación del Congreso de Tamaulipas hay un renglón principal que se refiere a seguridad y empleo, dos temas que se tornarán críticos. Ante la falta de circulante la actividad delincuencial se incrementará, no se trata del crimen organizado, que es otro tema, sino los robos, asaltos y otros delitos del fuero común y de estos hay que proteger a los ciudadanos y para ello tomar las providencias desde ahora.

Por otro lado está la conservación de los empleos existentes, porque si no se apoya a este sector, será más difícil generar nuevas oportunidades, y en este caso me refiero a los que provienen de la iniciativa privada, que tiene otro valor agregado al del sector gubernamental porque son permanentes a diferencia de las que pueda generar las instituciones mientras se realiza una obra o un programa.

Con el crédito aprobado al Gobierno de Tamaulipas está el compromiso de ejecutar obras de infraestructura importantes, que además de su contribución al desarrollo económico por el servicio que presten, serán generadoras de empleo y a la vez inyectará recursos a los proveedores. No tenemos claro si hubo el compromiso de beneficiar exclusivamente a las empresas locales, a las de Tamaulipas, porque eso es lo ideal. Porque comprar a otras entidades por ahorrar, es una mala política económica para el sector productivo estatal.

3.- Por su parte el Presidente López Obrador no parece entender esto y cuando habla de generar dos millones de empleos, se refiere a los que habrá por la ejecución de obras que a decir de especialistas debieran suspenderse.

Hay dos anuncios recientes de la Federación que son decisiones desesperadas por allegarse recursos sin recurrir al crédito, pese a que Alicia Barcena, Jefa de la Comisión Económica para América Latina de la ONU, formuló la recomendación a México de solicitar un crédito, lo dijo hace más de 15 días, incluso hasta le sugirió la suma, que no le traería grandes problemas al país.

Una de las últimas acciones del Gobierno Federal es la de disponer de los 250 mil millones de pesos productos de la extinción de 281 fideicomisos, pero este Jueves Santos salió a la luz pública una drástica instrucción, reducir en al menos 50 % los gastos en servicios generales y de operación para liberar recursos y atender la emergencia por Coronavirus 2019, con el propósito de financiar satisfactores demandantes por la epidemia.

Ese tijeretazo al presupuesto de operación de todo el engranaje federal, nos podemos imaginar lo que va propiciar, por ejemplo que los pisos se trapeen sólo con agua, que cada quien lleve su jabón y papel sanitario, entre otras cosas. Eso quizá sea lo de menos, pero tendrá que pegar en la cadena de proveedores y representará otro golpe de efectos económicos. Está bien la austeridad (Republicana) pero todo exceso es negativo.

Ojalá no lleguemos al caso de Cuba en tiempos de Fidel (ignoro cómo esté ahora), pero hace 15 años Usted entraba al Palacio Nacional y los pasamanos estaban tapizados de polvo, así literalmente, de la misma manera encontraba el Museo de la Revolución, donde está el barco Granma, también cubierto por una gruesa capa de polvo que dejaba ver que durante meses no se había pasado un sacudidor.

Ojalá no nos espere un futuro así.

 

 

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