Contradicciones

Golpe a Golpe

Por: Juan Sánchez Mendoza

+ López-Gatell dice que retorno a clases sería paulatino tras la tercera fase

+ Médicos, enfermeras y administrativos, son infectados con el coronavirus 

+ Hay cualquier cantidad de repatriados en la frontera, sin ser ‘examinados’

 

Por Juan Sánchez-Mendoza

 

La fase tres de la pandemia ocasionada por coronavirus, podría decretarse en dos semanas más, de acuerdo con una estimación del subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez.

Esto significa que el regreso a clases, programado para el martes 5 de mayo próximo, todavía está en veremos.

Inclusive, hay pronósticos de que se daría hasta la primera semana de julio.

Sin embargo, López-Gatell Ramírez confía en que a partir de mayo se retornaría a las actividades paulatinamente, contradiciéndose, pues, por un lado dice que en dos semanas terminaría el contagio pero la manifestación del virus continuaría; y, por otro lado, ha dicho que su propagación apenas inicia en el tejido social y tardaría seis semanas para que se exteriorice, ya de manera general en todo el país.

Ciertamente él es experto en materia epidemiológica, pero la sociedad tiene memoria.

Lo digo porque el mismo funcionario ha dicho:

“Si lo vemos positivamente, aunque se reduzca la cantidad de contagios, hemos dejado claro que la epidemia sigue, la epidemia no se va a detener hasta que se acabe, posiblemente va a ser una epidemia larga, vamos, hasta a agosto, posiblemente hasta septiembre, pero depende de nosotros. Lo que necesitamos es que no haya tantos contagios, para que cuando estemos en la fase tres podamos atender a todas las personas enfermas”.

Pero hace tres días declaró que a partir del 1 de mayo se reanudarían las actividades, cuando días previos anunció:

“Aún no se puede hablar de alguna fecha en particular para que el sistema de educación regrese a clases físicamente”.

El subsecretario se justificó así:

“Vamos analizando la situación no solamente epidémica, la curva epidémica, sino los distintos factores que hay que considerar en la parte administrativa, en la parte en este caso la escolar, entonces no adelantemos vísperas, dependiendo del comportamiento de la curva epidémica, iremos tomando disposiciones”.

Por vía de mientras, los gobiernos estatales han extremado medidas preventivas para enfrentar la epidemia, pues como la sociedad tampoco le creen a las autoridades federales.

Y menos cuando los considerados países del primer mundo enfrentan graves problemas porque sus mandatarios (nacionales) desestimaron toda medida preventiva, como ahora ocurre con Andrés Manuel López Obrador.

A la fecha México registra 233 decesos, 3 mil 844 casos confirmados y 10 mil 300 sospechosos. 

Cifras todavía halagüeñas si las comparamos con otros países, donde las víctimas se cuentan por miles.

Así que lo mejor, para evitar tanta mortandad, sería que el Presidente hablara con la verdad, pues, ante sus contradicciones, los gobernadores sí han tomado medidas precautorias.

Y hasta eso, conscientes de que la curva crece y se multiplica día tras día, hablando de los infectados por coronavirus

 

Pronunciamiento   

La propagación del coronavirus en México se multiplica de tal forma que de de un momento a otro podría declararse la tercera fase de la epidemia, que es cuando hay contagios locales y/o regionales, la dispersión nacional de la enfermedad y los casos se cuentan por miles. Entre positivos, sospechosos y decesos.

Sin embargo, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, ha dejado la decisión en manos del Presidente, quien se niega a diseñar con empresarios y mandatarios estatales un plan para enfrentar la contingencia, aún cuando él mismo ha dicho que lo peor está por venir.

Y según se observa, ya inició la etapa crítica.

Ante ello, la Asociación de Gobernadores de Acción Nacional (GOAN), hace días, difundió a través de twitter un documento, dirigido al inquilino de Palacio Nacional, demandando: 

1.- Un inventario, transparente y verídico, de la capacidad hospitalaria, médica y de medicamentos del Sector Salud federal, en cada una de las entidades;

2.- Pruebas moleculares suficientes para ser aplicadas, pues consideran que lo que no se puede medir no se puede combatir. “Ha sido una demanda reiterada insatisfecha”, dice el escrito;

3.- Mascarillas que permitan su distribución rápida conforme a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS);

4.- Ventiladores suficientes que permitan reforzar la atención a pacientes graves; y

5.- Presupuestos extraordinarios etiquetados para cubrir la atención, ejercida y por ejercer, de la pandemia de coronavirus, ya que hasta el momento los estados han recibido lo que por ley les corresponde y que tenían programado para su operación normal, pero “la normalidad hace meses quedó atrás”.

Y advierten: “De no atenderse estas peticiones urgentes, los sistemas estatales colapsarán”.

El documento está signado por Martín Orozco Sandoval (Aguascalientes), Carlos Mendoza Davis (Baja California Sur), Javier Corral Jurado (Chihuahua), José Rosas Aispuro (Durango), Diego Sinhue Rodríguez Vallejo (Guanajuato), Antonio Echevarría García (Querétaro), Francisco Domínguez Servién (Quintana Roo), Francisco Javier García Cabeza de Vaca (Tamaulipas) y Mauricio Vila Dosal (Yucatán).

El escrito consigna que el país demanda con urgencia unidad para enfrentar la doble emergencia que le aflige: la de la salud y la económica.

“Esta emergencia no debe ser minimizada, (pues) México vive una situación grave. Un desafío que no ha enfrentado en casi un siglo. El peso real de atender la emergencia de salud sigue recayendo en los sistemas estatales que, de no haber actuado con oportunidad, responsabilidad, eficiencia y solidaridad, habría agudizado la crisis que sufren las familias.

“El Gobierno federal es el principal responsable del Sector Salud; posee el 90 por ciento de los recursos presupuestales del país, la capacidad de recaudación y el control de la programación”.

 

Migrantes, un riesgo

Los gobernadores del norte del país sostuvieron una videoconferencia con los secretarios de Relaciones Exteriores (Marcelo Ebrard Casaubón), Gobernación (Olga Sánchez Cordero) y los integrantes del gabinete de seguridad federal, en la que dieron seguimiento a las acciones en materia de salud para contener contagios por Covid-19 en los estados fronterizos.

El mandatario Francisco Javier García Cabeza de Vaca (Tamaulipas) reiteró a las autoridades federales la necesidad de tomar medidas en relación a los migrantes varados en la frontera, cuya inadecuada concentración en campamentos y albergues representa un riesgo de propagación de la enfermedad.

Y es que hasta donde sabemos a ningún migrante se le ha examinado

“Se necesita establecer un calendario y compromisos para trasladar a estos migrantes a un lugar adecuado y evitar a toda costa que se contagien porque el problema sería mayor para todas las comunidades y no solamente para Nuevo Laredo, Reynosa y, especialmente, Matamoros”, urgió el mandatario.

En la videoconferencia, el titular de la SRE aseguró que se tomarán medidas al respecto: “Compartimos la preocupación del Gobernador, esto se tiene que resolver porque es un problema muy serio”, dijo.

García Cabeza de Vaca también expresó la inquietud sobre la posibilidad de que la Federación realice envío de recursos extraordinarios para atender la emergencia sanitaria por Covid-19 a las entidades.

Dijo que por parte de Tamaulipas se ha realizado un esfuerzo presupuestal para preparar hospitales, insumos y personal para prevenir, atender y contener la emergencia sanitaria.

“En el caso de Tamaulipas tenemos Hospitales para tener aisladas a las personas que requieran hospitalización. Adicionalmente estamos construyendo 8 hospitales móviles”, detalló.

Solicitó que las instituciones de Salud federal con presencia en Tamaulipas y las estatales, se coordinen para realizar un recuento de camas, insumos, personal y equipamiento a fin de diagnosticar deficiencias o insuficiencias para subsanarlas inmediatamente.

Hospitales, focos de infección

Mientras la Secretaría de Salud federal no diseñe una estrategia que frene la propagación del coronavirus en los hospitales, estos seguirán siendo foco de infección no sólo pata los pacientes ahí internados, sino también para los médicos, enfermeras, paramédicos y personal administrativo.

Hasta la fecha los hospitales del IMSS instalados en Tlalnepantla (Estado de México), Monclova (Coahuila) y San José de Los Cabos (Baja California Sur), han presentado el problema, aun cuando el director de la institución, Zoé Alejandro Robledo Aburto, en un principio haya negado el hecho.   

 

Donativos de funcionarios

Siempre al pendiente de ayudar a los desprotegidos y apoyar las causas sociales, sin importar colores (ni ideologías), Guillermo Vizcaíno hace una reflexión sobre la trascendencia de que los funcionarios públicos donen parte de su salario a la emergencia sanitaria:

“El gobernador de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, anunció que donaría el 100% de su sueldo y compensación del mes de abril y 50% de los meses que dure la contingencia, así mismo exhortó a los funcionarios de primer nivel, secretarios, subsecretarios, directores generales, directores de área y subdirectores, a realizar lo propio”.

En Tamaulipas, dice ‘Memo’, de acuerdo al Presupuesto de Egresos 2020 se tiene contemplado una nómina –sueldo y compensación–, de un Gobernador (168 mil 672.23 pesos); 15 secretarios o similares (152 mil 986.23 cada uno); 43 subsecretarios o similares (93 mil 882.90, también cada cual), 95 directores generales o equivalentes (74 mil 122.90 c/u); 446 directores de área, con un sueldo de 11 mil 411 pesos más entre 25  61 mil de compensación –en promedio 51 mi 411 pesos c/u–, y 110 subdirectores de área –con sueldo de 7 mil 834 pesos más compensación de 20 a 28 mil pesos (estimación promedio: 27,834.00–, per cápita.

“Realizando las operaciones matemáticas correspondientes (sin centavos) –dice Guillermo–, nos daría una aportación de 39 millones 533 mil 24 pesos en un mes. Claro, si todos esos funcionarios apoyan la convocatoria del Gobernador”.

Y sugiere que sumando las aportaciones de los senadores, senadora, diputados y diputadas federales, como locales; magistrados y magistradas, rectores, directores de los Organismos Públicos Descentralizados (OPD»s) y asesores; alcaldes y funcionarios públicos municipales, Tamaulipas sería ejemplo nacional de solidaridad, ya que se juntarían más de 100 millones de pesos para contribuir a enfrentar la contingencia del coronavirus.

La estimación de Guillermo Vizcaíno debe tomarse en cuenta, porque, en el fondo, tiene razón.

 

 

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