Evitando pleitos

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Golpe a golpe

Por: Juan Sánchez Mendoza

+ Tras ser instalado, las 32 entidades de la República permanecen en rojo

+ Suman ocho los gobernadores que piden un encuentro con el Presidente 

+ Usuarios de carreteras estatales, con más seguridad, por ‘Estación Tam’  

 

Por Juan Sánchez-Mendoza

 

El restablecimiento de las actividades que dispuso la Secretarí­a de Salud a partir del 1 de junio, mediante la señalización de un semáforo para advertir, a través de cuatro luces (roja, naranja, amarilla y verde) el riesgo local, por supuesto no es compartido por al menos 15 gobernadores.

Prueba de ello es que en cada entidad se han tomado varias medidas que no coinciden con la instrucción federal, pues son los mandatarios, con pleno conocimiento, quienes el mejor pulso tienen del comportamiento del coronavirus.

Así­ lo entiende (ahora) el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramí­rez, quien rehúsa confrontarse con éstos y les da la razón, aunque insiste en que 31 de los estados siguen en alerta máxima, según las cifras que posee la Dirección General de Epidemiologí­a.

En el ámbito nacional, la curva sigue creciendo. Igual en las entidades, por lo que no serí­a difí­cil que de continuar el alza y/o se manifestara (en los dí­as por venir) un rebrote, nuevamente se paralizaran las actividades, pese a la inconformidad de algunos sectores productivos.

Hasta el sexto dí­a del restablecimiento parcial de actividades, en todo el paí­s se registraron más decesos y contagios positivos, lo que nos lleva a suponer que hubo, por parte de ambos niveles de Gobierno, determinación apresurada para levantar la jornada nacional de sana distancia.

Por doquier se ve a grupos de personas sin cubrebocas. Ni guardando el distanciamiento, de un metro entre sí­ (cuando menos); padres de familia en compañí­a de sus hijos paseando por la calle y parques, acudiendo a los centros y plazas comerciales, compartiendo alimentos en locales cerrados, viajando hasta cinco entes en un mismo vehí­culo y vendedores ambulantes dispersados en las rúas más transitadas porque los tianguis aparentemente siguen cerrados.

En su mayorí­a, aducen que el Gobierno federal ya dio la instrucción de que la ‘nueva normalidad’ inició a partir del dí­a primero; y hasta ‘retan’ a las autoridades sanitarias.

Sin embargo la contingencia continúa.

Y en esto, precisamente, deberí­an de coincidir la Secretarí­a de Salud (federal) y los gobiernos estatales a fin de que cada uno, en sus niveles de influencia, decretaran hasta cuándo levantar la emergencia.

López-Gatell últimamente se ha conducido más receptivo, aun cuando ha sido infamemente atacado por legisladores y mandatarios estatales. Sin embargo, da la impresión de acatar la instrucción presidencial de echarle la culpa a los gobernadores en caso de que la epidemia siga multiplicándose.

Lo cierto es que la pandemia crece y se multiplica.

¿Hasta cuándo?

Por ví­a de mientras ya se aprecia más movimiento en las calles pese al riesgo de contagios. Y es aquí­ precisamente cuando cada gobernador debe hacer su tarea para evitar más brotes, bajo el entendido de que la jornada nacional de sana distancia fue solamente una medida preventiva, más no remedial.

 

Situación lastimosa

Junto al desempleo y la pobreza, es la inseguridad pública uno de los problemas que más lastiman a la sociedad.

El cáncer penetra hasta los rincones más apartados de la geografí­a nacional, evidenciando tropiezos en la materia. Paso a paso, el hampa ha sentado sus reales y defiende a sangre y fuego el territorio ‘conquistado’ mientras la autoridad federal hasta la fecha, no logra encontrar la fórmula para atenuar, al menos, ese lastre que atenta contra individuos y familias tanto en su patrimonio como en su integridad fí­sica y moral.

Ciudades y comunidades otrora pací­ficas, han pasado a constituirse en espacios de alto riesgo donde sólo impera la ‘ley de la selva’, sin que exista poder humano capaz de restablecer el orden.

Por el contrario, es harto palpable el tropiezo de las estrategias para frenar los í­ndices delictivos, como lo demuestran los acontecimientos que han tenido lugar en los dí­as más recientes; y eso permite suponer que se cometen en un marco de impunidad constituyendo, además, uno de los principales ingredientes que permiten su propagación.

En reiteradas ocasiones se ha comprobado que el hampa teje relaciones y logra penetrar las esferas encargadas de combatirla, lo que ha sido demostrado cuando se logra detener a facinerosos de alto rango, quienes muchas veces son servidores públicos en activo, lo fueron o sostienen relaciones de complicidad con los mandos encargados de la seguridad pública.

Es más, en el pasado reciente resultaba común enterarse de cómo delincuentes disfrazados de policí­as, mediante estipendio, lograban colarse a las mejores plazas –este mal quizá aún se practica–, a fin de estar cerca de los ‘señores’ y poder servirles adecuadamente.

Secuestros, violaciones, robos, tráfico y venta de estupefacientes, así­ como viles y cobardes asesinatos, forman parte de una larga lista de modalidades criminales que llenan a diario los espacios y tiempos de los medios de comunicación masiva y siguen al alza. Todo ello daña la credibilidad hacia las instituciones federales encargadas de la seguridad, hasta el grado de que la población agraviada ya exhibe hartazgo y miedo justificado.

Sólo cifras alegres y pretextos escuchamos por doquier por parte de los encargados de combatir el crimen, que, desafortunadamente, avanza a pasos firmes en nuestro paí­s sin que logren detenerlo las autoridades responsables en la materia.

 

Correo:

[email protected]

 

Caminante no hay camino

Mientras no aparezcan todos los manifestantes ‘levantados’ por agentes de la Policí­a Ministerial de Jalisco, al gobernador Enrique Alfaro Ramí­rez se le complicarí­a la estabilidad social en esa entidad, aun cuando se desligue de los acontecimientos al decir que la Fiscalí­a se maneja autónomamente.

También deberá probar sus acusaciones de que Andrés Manuel López Obrador está detrás de un movimiento desestabilizador en contra suya, así­ como grupos delincuenciales, pues de otra forma la sociedad jalisciense no cesarí­a sus protestas.

Ya ve usted que el pueblo tapatí­o se ha distinguido por la movilización de masas cuando surge la represión oficial.

En la ví­spera dijo:

“Me dirijo hoy al pueblo de Jalisco por muchas razones, pero una muy en especí­fico, la más importante: para ofrecer una disculpa a nombre del gobierno del estado y a tí­tulo personal, como siempre lo he hecho de frente, por los hechos acontecidos afuera de la Fiscalí­a del Estado, donde jóvenes fueron agredidos por policí­as ministeriales, expresando de manera libre sus ideas.

“Es un hecho que me avergí¼enza, me apena y me duele muchí­simo, como jalisciense y como gobernador. A ellos, a sus familias y al pueblo de Jalisco, ofrezco esta disculpa sentida y sincera. Lo hago aunque los policí­as ministeriales tienen autonomí­a y no dependen de las órdenes del gobernador, aunque los policí­as municipales, como el caso de Ixtlahuacán, tampoco dependen de mí­â€, se justificó.

 

Se hace camino al andar

En gira de trabajo por el municipio de Llera, el gobernador Francisco Garcí­a Cabeza de Vaca entregó la ‘Estación Tam Escandón’, ubicada en la Carretera Federal 81 a González, kilómetro 50. Se trata del tercer módulo de seguridad y atención a los usuarios de la red carretera inaugurado, y que forma parte de un proyecto de más de 30 que están siendo instaladas en la entidad.

El proyecto consiste en la construcción y habilitación de estaciones en las carreteras que comunican a Tamaulipas de norte a sur y de este a oeste, ubicadas cada 50 kilómetros, cerca de gasolineras.

Su objetivo es que contribuyan brindar mayor confianza a las familias, turistas, transportistas y empresas que transitan por las carreteras de la entidad.

Cuentan con tecnologí­a y personal de la Policí­a Estatal para brindar auxilio, atención y orientación a los usuarios las 24 horas.

El gobernador Garcí­a Cabeza de Vaca también supervisó la entrega de apoyos alimenticios extraordinarios, con motivo de la emergencia sanitaria por Covid-19 a familias en condiciones de vulnerabilidad del ejido Emiliano Zapata del municipio de Llera.

La entrega es realizada por personal de la Secretarí­a de Bienestar Social bajo estrictos protocolos sanitarios, a fin de garantizar la llegada del apoyo al beneficiario y proteger su salud.

En Tamaulipas, en una primera etapa, reciben estos apoyos alimenticios más de 300 mil familias.

 

Cicuta

Cuando un ser camina como pato, nada como pato y grazna como pato, es lógico que sea un pato; y lo mismo ocurre con los polí­ticos oportunistas, sin duda alguna. Así­ que los acelerados con la sucesión gubernamental deben entender que primero hay que zanjar el proceso electoral del 2021 y luego pensar en otra cosa.

 

 

 

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