Pasos a seguir para “Convencer”

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HUMO BLANCO-AGOSTO-12-20

PASOS A SEGUIR PARA “CONVENCER”

Por Clemente Castro González

En realidad lo que empieza a soltar el ex director de Petróleos Mexicanos (PEMEX), EMILIO LOZAYA AUSTíN, ante la Fiscalí­a General de la República (FGR), no es algo que no se supiera en el paí­s. Lo nuevo ahora es que se está dando “santo y seña” de la corrupción y abarca dese la cúpula hasta liderazgos que se consideran engranajes de un sistema que, por décadas, así­ funcionó.

De hecho los conocedores del manejo del poder, en su forma tradicional, hablaban de tres procedimientos para que no hubiera obstáculos a la hora de manejar la “gobernabilidad” o hacer negocios desde la polí­tica y la administración pública.

Según esto, dese el alto mando se daba la orden a sus operadores para que hablaran con rebeldes u opositores a fin de hacerlos entrar en razón mediante dádivas o posiciones, previo a señalarles que se tení­an evidencias de su vida “privada” y lo mejor era llevar la fiesta en paz.

Pero si eso no funcionaba vení­a el paso dos que consistí­a en ofrecerles una considerable cantidad de dinero para que “hicieran conciencia”, en tanto que se partí­a de que nadie podí­a resistirse a uno “cañonazo” de fajos de billetes.

Si lo realizado no sensibilizaba al “terco”, el propio jefe polí­tico pedí­a que le dejaran el caso en sus manos y de ahí­ en adelante no habí­a vuelta atrás.

Esto implica que el mero, mero, daba órdenes para “empapelar al adversario”, lo que derivaba en llevarlo a la cárcel e incluso fabricarle un accidente.

De hecho en éstas formas de control polí­tico, los que entraban al “tejemaneje” no eran colaboradores, sino cómplices porque tení­an que “embarrarse las manos”.

Luego entonces, lo que acaba de declarar EMILIO LOZAYA AUSTíN, en cuanto a que movió 400 millones de pesos para sobornos y que tiene recibos, testigos y videos, es de por demás creí­ble.

Igual que la orden de manejar la “operación polí­tica” o engrasar la maquinaria, habrí­an venido de parte del ex secretario de Hacienda, el otrora todopoderoso, LUIS VIDEGARAY y del propio presidente, en aquel entonces, ENRIQUE PEí‘A.

Se sabe que el presunto corruptor, por órdenes de sus superiores, recibió dinero de una empresa extranjera y al menos de un adinerado mexicano, para ser distribuido y utilizado, se supone, en campañas

electorales, compra de legisladores y partidos con el propósito de apoyar reformas y, de pasada, abultar las cuentas de los que manejaban éste tipo de ilí­citos, incluido, el propio LOZOYA.

Lo anterior es solo una vertiente mediante la que despliegan sus tentáculos la llamada delincuencia organizada, la de cuello blanco, que recibe favores y sabe “corresponder” a sus mecenas.

Pero, ¿en qué momento se metieron los integrantes del narcotráfico y de otro tipo de ilí­citos a la polí­tica?

Sobre ello hay libros de periodistas y especialistas en seguridad pública que documentan el origen y desarrollo de tal fenómeno.

El punto es que el mal fue arraigándose al grado de que, sin exagerar, podrí­a hablarse de “narcoestado”.

Y si los “Señores del Narco” le metí­an o meten dinero a las campañas es lógico que no sea en forma altruista.

También a esos grupos, el gobierno en turno, según los tratos establecidos, les tení­an que responder. Quizá con cargos públicos para alguno de los suyos o que las autoridades “respetaran” sus territorios en los que se convirtieron en hombres de horca y cuchillo.

Lo que no tiene vuelta de hoja es que estamos por conocer lo que se acordaba en los “sótanos del poder”, en donde lo tratado era de absoluta secrecí­a.

En realidad es algo fuera de la “normalidad” el que un tipo, de los alcances y relaciones de LOZOYA, la éste librando en tanto que los intereses creados no hubieran tenido el menor freno para desaparecer evidencias.

La danza de los millones y amarres en lo oscurito entre cómplices implica honrar el “código del silencio”. Y lo de EMILIO, en un paí­s como el nuestro, es algo atí­pico. Y sin embargo puede ser el inicio de algo que permita destapar lo que era un secreto a voces pero se cubrí­a con la simulación y cosas peores.

AL CIERRE

Los guí­as del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Movimiento Ciudadano (MC) andan sobres de la alcaldí­a de Victoria.

Ya se ven despachando en el edifico ubicado entre la Avenida Francisco I. Madero y Miguel Hidalgo.

Al menos eso denotan regidores y la diputada del MC, PATRICIA PIMENTEL.

Lo que todaví­a no entendemos es porqué se ven tan urgidos de llegar a un cargo que, similar a lo que le sucede al muní­cipe, XICOTí‰NCATL GONZíLEZ URESTI, puede ser su tumba, polí­ticamente hablando.

Si los rezagos eran diversos cuando llegó el Doctor a disque sanar al municipio, en la actualidad se esta ante un verdadero desastre.

De modo que al ver la abultada lista de lí­deres y polí­ticos que quieren sacrificarse por sus paisanos no podemos más que sorprendernos.

¿Será verdad tanta belleza?

+.-Los directivos de educación básica se pasan de vivos al no medirse con los de las cuotas escolares.

Una vez más le clavarán la uña a los padres de familia pese a la crisis económica provocada por el Covid-19.

Para encubrir el negocio avientan por delante a las “Asociaciones de Padres de Familia” que, por lo general, están manejados por directores de los planteles.

Vale preguntar….¿dónde están lo dirigentes sindicales y las autoridades de educación? Acaso en el negocio?

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