Rodolfo y la unidad

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Golpe a golpe

 

Rodolfo y la unidad

 

Por Juan Sánchez-Mendoza

 

La unidad que tanto requiere Movimiento Regeneración Nacional (morena), para mantener su fortaleza, debe atenderla sin más dilación el dirigente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Mario Martín Delgado Carrillo, dejando a un lado fobias e intereses grupales.

Hasta hoy la percepción ciudadana consigna que es Rodolfo González Valderrama el aspirante mejor posicionado a la candidatura gubernamental por ser quien más similitudes tiene con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Eso lo ha colocado arriba en las encuestas, en apenas los 25 días que lleva al frente de la Delegación de Programas Federales para el Desarrollo de Tamaulipas, aun cuando los resultados no sean aceptados por varios de sus contrincantes ocasionales de la misma marca.

Y no lo han hecho porque según ha ofrecido el alto mando partidista la selección del candidato se hará mediante encuestas. Una abierta en la que podrán participar todos los aspirantes para de ahí escoger a la terna con el mejor porcentaje de penetración ciudadana; y otra para definir abanderado.

Obviamente, todos tienen su corazoncito.

De ahí parte su negativa a privilegiar la candidatura única pues, a decir suyo, tampoco ningún jerarca partidista se los ha pedido. Quizá, por operar a favor de otro personaje, comprometido más con Mario Delgado y Erasmo González Robledo, que con el mismo jefe del Ejecutivo Federal.

Sin embargo, todos y cada uno de ellos bien sabe que para garantizar el triunfo de morena es necesario jugar unidos. Más ahora, cuando casi se define la alianza PAN-PRI-PRD, con un solo objetivo: Evitar que la Cuarta Transformación se instale en Tamaulipas.

He intercambiado impresiones con políticos de distintas ideologías, así como con comerciantes; académicos y estudiantes universitarios; obreros y empleados gubernamentales o de la iniciativa privada; taxistas, ciudadanos que desarrollan distintas actividades…

Y su percepción es la misma: ‘Está entre Américo y Rodolfo…’

Al doctor se le respeta en Ciudad Victoria (su tierra natal) y lo conocen políticamente más por su padre (qepd), quien fue gobernador, mientras que en el sector médico goza de gran prestigio por su humanismo e indiscutible profesionalismo.

En tanto, a González Valderrama se le ubica porque nadie ha exhibido tanta afinidad como él –entre los aspirantes–, con López Obrador, sobre el tema de apoyar a quienes menos tienen y cumplir intachablemente los tres principios de la 4T: ‘No mentir, no robar, no traicionar’.

Con Américo, ya le he comentado, el presidente mantiene una relación estrecha desde hace apenas casi tres años.

Y con Rodolfo, data desde que coincidieron en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, aunque uno estaba por concluir la carrera en Sociología; y, el otro, apenas cursaba su primer semestre.

Años después (en 1987) se reencontraron, al fundarse el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que aglutinó a las corrientes desprendidas de los llamados grupos convenencieros.

Bajo esas siglas Monreal Ávila fue candidato y gobernador en su tierra natal (Zacatecas) otorgándole a González Valderrama la representación en la Ciudad México; y años más tarde, al dejar la Delegación Cuauhtémoc, el hoy senador recomendó a Rodolfo para relevarlo.

Por eso hay quienes dicen y sostienen que González Valderrama es el candidato de Monreal siendo que, en la administración lópezobradorista, ha sido funcionario federal en dos ocasiones: director de RTC, y (actualmente) delegado de los programas sociales federales aquí en Tamaulipas, merced a la confianza que le tiene Andrés Manuel.

Lo cierto es que el candidato de morena, admítalo o no Mario Delgado, habrá de definirlo el tabasqueño.

Y le adelanto: será de unidad.

 

Convulsión priista 

Un fuerte grupo de cuadros priistas aún apoya a su dirigente estatal, Edgar Melhem Salinas, para que siga al frente del partido; y ‘no lo eche en manos del membrete albiceleste’.

Pero hay otra corriente que jamás le ha aportado nada al tricolor, pese a haberse visto otrora beneficiada con puestos partidistas y candidaturas (a cargos de elección popular) que, ante su falta de oficio, sucumbieron en las lides electorales.

En la víspera hubo dos pronunciamientos:

Uno, realizado en Tampico: donde grillos desfasados y sin representar a nadie más que a ellos mismos, diciendo sí a la alianza; y

Otro, celebrado en Ciudad Victoria, donde el delegado del CEN, Felipe González Alaníz, dejó en claro que al PRI no lo presiona nadie, rechazando la alianza porque “en Tamaulipas no existen las condiciones para ello”.

La diferencia entre una y otra reunión, es que aquí, en Ciudad Victoria, quienes se oponen a la alianza sí tienen un trabajo partidista reconocido.

Correo: [email protected]

 

 

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