¿Y la civilidad?

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At’n.                                         material a publicarse el martes 16 / 08 / 2022

Golpe a golpe

Por Juan Sánchez-Mendoza

La transición gubernamental estatal asoma harto complicada, ya que el jefe actual del Poder Ejecutivo no ha tenido un solo gesto para que resulte tersa conforme a los cánones establecidos.

En consecuencia, sus colaboradores tampoco muestran disposición de colaborar cortésmente a la entrega-recepción, argumentando que por ley la etapa inicia el uno de septiembre próximo y, hasta en tanto no se cumpla el término legal, están en su derecho de reservarse todo tipo de información.

Empero, el artículo noveno de la Ley para la Entrega-Recepción de los Recursos Asignados a los Poderes, Órganos y Ayuntamientos decreta que, dentro de los 30 días previos a esta etapa, los gobiernos saliente y próximo a relevarlo podrán designar un Comité de Enlace cuyo objeto es establecer una coordinación necesaria entre los servidores públicos que van de salida y el equipo comisionado para recibir información respecto al estado en que se encuentra la administración pública.

En la víspera, el doctor Américo Villarreal Anaya entregó en Palacio de Gobierno un escrito –recibido en la oficina del gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca–, donde acredita al doctor Jesús Lavín Verástegui como responsable de su Comité de Enlace, para más tarde anunciar que la totalidad del equipo la conforman 400 ciudadanos.

Cierto es que la ley establece, en su artículo décimo, que el Comité de Enlace estará integrado por un máximo de diez personas. Pero Américo se refirió al conjunto de quienes auxiliarán a su equipo en esta tarea por venir, ya que el Poder Ejecutivo está integrado por un mar de dependencias, que, directa o indirectamente, le atañen.

Y, aquí, se contemplan desde jefaturas de departamentos, direcciones de área, coordinaciones, subsecretarías, secretarías de estado. Incluyendo a los mandos administrativos de los Organismos Públicos Descentralizados (OPD’s).

En ninguna de todas esas áreas hasta el momento, Villarreal Anaya ha tenido indicios de colaboración.

De ahí que advierta falta de civilidad política en la transición.

“No han entendido que el pueblo decidió, rechazando la continuidad; y su reemplazo es de ley…

“La entrega recepción, no es… ni será un proceso intrusivo, se trata de preparar el relevo constitucional en los mejores términos…

“Estamos listos para emprender la transición”.

He revisado archivos y preguntado a políticos, analistas, historiadores: ¿hubo transición del poder tan áspera como ésta?

Dicen que no.

Y el mismo Américo refiere que nunca ha habido un relevo institucional tan incivilizado como hoy ocurre.

En la anterior transición, cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) le entregó el poder al Partido Acción Nacional (PAN), ésta fue urbana (respetuosa), garatntizando la gobernabilidad del estado.

¿Quizá porque el entonces gobernador, Egidio Torre Cantú, se vendió, a cambio de impunidad?

Como haya sido (el peor gobernador de Tamaulipas), atendió el marco legal.

Igual lo hicieron a nivel federal, Ernesto Zedillo Ponce de León cuando le entregó la estafeta a Vicente Fox Quesada; Felipe Calderón Hinojosa, al concederle el mando del país a Enrique Peña Nieto; y él, a Andrés Manuel López Obrador.

Entonces, ¿por qué rehúsarse al cambio cuando todo está perdido?

¡Vaya, falta de civilidad!

Cicuta 

El relevo en la dirigencia estatal del Partido Acción Nacional (PAN) será de pronóstico reservado, pues aparte de Arturo Soto Alemán para enfrentar al mentado ‘Cacharro’, se apunta José Julián Sacramento Garza.

Ninguno de los tres es garantía de nada.

Y sí, coinciden, en su pretensión de controlar al membrete con miras al 2024.

Fíchelos desde ahora.

Correo: jusam_gg@hotmail.com

 

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