DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.
18.06.26
El hombre es un ser social por naturaleza, un animal político, asi que no debe extrañarnos que mas de uno, se presente listo para ocupar un cargo de elección popular; claro, primero tiene que ser candidato de un partido político, y ganar la elección. Parece fácil, pero no lo es, cuando hay un partido mas que dominante y una oposición que prácticamente esta borrada del mapa.
Horacio Reyna de la Garza, no es la excepción. Después de hacer talacha por 10 años en su partido, el PRI, asegura que si le interesa ser candidato, sea a la presidencia municipal, una diputación local o federal. Reconoce, sin embargo, que no es el único, que otros mas, tienen las mismas pretensiones, pero considera que ya tiene los méritos y las capacidades para cumplir otras encomiendas.
Claro, que no es el único. Hay otros que tienen, digamos, años y elecciones diciendo lo mismo; que sienten amor y compromiso por Victoria, por aportar su granito para resolver los multiples problemas de la ciudad: problemas que todos conocemos, desde la basura, el alumbrado publico, los baches de aquí y de allá, al grado que no hay dia que la gente hable mal de quienes nos han gobernado. No han cumplido sus promesas.
Horacio vivió, digamos, en plena juventud la etapa de como priistas, de cuño, de aquellos que vivieron años y años a expensas del erario, que se enriquecieron, abandonaron el barco para irse a MORENA. Recuerden el caso de Felipe Garza Narvaez, que argumento bien: el PRI ya no era el partido que el conoció… ya no era triunfador, ya perdia elecciones. Y como el, pues muchos se fueron y ahora nuevamente están en puestos claves del gobierno… y eso es a lo largo y ancho del país, sin descartar a Tamaulipas

