Cumpleaños, músculo y señales: Gattás mueve el tablero

0
8

Por María Jaramillo Alanís

Más de 2 mil 500 asistentes, abrazos, parabienes, música, amigos y buena parte de la clase política tamaulipeca se dieron cita para festejar a Lalo Gattás. La postal fue de unidad, afectos y buenos deseos.

Pero en política —y particularmente en la política a la mexicana— las fotografías de hoy no necesariamente anticipan las de mañana. Los que hoy aparecen juntos, sonrientes y abrazados, quizá muy pronto estén frente a frente como contrincantes. Entonces seguramente no habrá abrazos ni parabienes, sino discursos, acusaciones y estrategias para quedarse con la candidatura, el poder o el siguiente escalón político.

Lalo Gattás tiene malquerientes en Morena, de eso parece no haber duda. Y quizá por eso llamó la atención la ausencia de figuras con jerarquía dentro del partido. Pero, a decir verdad, tampoco hicieron falta. La convocatoria fue amplia y diversa: ahí estaban verdes, emecistas, expriistas y panistas, una muestra de que el alcalde ha sabido construir relaciones más allá de las siglas partidistas.

Y hay algo que el morenismo no debería perder de vista: Gattás enfrentó políticamente a lo peor del cabecismo, representado por el mismo Francisco García Cabeza de Vaca y César Verástegui Ostos e Irving Barrios Mojica. Esa parte de la historia política reciente de Victoria y Tamaulipas también cuenta cuando llegan las horas de las definiciones.

Porque una cosa es celebrar un cumpleaños y otra muy distinta leer entre líneas quiénes estuvieron, quiénes no estuvieron y, sobre todo, quiénes decidieron dejarse ver.

El festejo de Lalo Gattás tuvo música, comida y afectos, pero también ese inconfundible olor a destape que suele acompañar a las reuniones políticas cuando se acerca la hora de las definiciones.

Más de 2 mil 500 personas no son poca cosa y, en política, una fotografía multitudinaria puede decir mucho más que un discurso. No necesariamente significa una candidatura, pero sí deja constancia de una capacidad de convocatoria que difícilmente puede ignorarse.

Eso sí, no todo fue miel sobre hojuelas. El calor canicular, superior a los 40 grados Celsius, puso a prueba a los asistentes, aunque la estructura instalada para resguardarlos aguantó los fuertes vientos. Y, como en toda celebración, no faltaron los prietitos del arroz: un calor de infierno y un payaso vulgar que, más que animar, terminó por desentonar con el festejo.

Lalo Gattás cumplió 59 años, rodeado de personas de carne hueso, sudorosas, aguantadoras, y claro, por su familia, agradeció siempre y en todo momento a Dios y al gobernador Américo Villarreal Anaya, del que en todo momento dirigió palabras cargadas de afecto y reconocimiento.

Gattás se hizo acompañar de su  agua, su pueblo y uno que otro que desea a toda cosa desbarrancar al Movimiento de Regeneración Nacional, como los verde-azules de Reynosa, pero no lo logarán, por una razón; el lopezobradorismo vive, es la médula del morenismo.

Carmen Lilia Canturosas Villarreal, Olga Sosa, Maki Ortiz, Carlos Canturosas Villarreal, Carlos Peña Ortiz, Manuel Muñoz Cano, Gustavo Cárdenas Gutiérrez, Papo Díaz Gutiérrez Navarro, Lalo Osuna, Jorge Elías  Charur, Eloy Reyna,  Fernando “El Güero” Arizpe, Blanca Valles Rodríguez, Moisés Borjón Olvera, Carlos Quintanilla, Miguel González Salum, Tito Reséndez Treviño, y hasta Blanca Anzaldúa, y obvio, Hugo Reséndez, la mayoría con ganas de salir en las boletas y ser votados, otros dieron lustre al festejo.

Aunque  si algo enseña la política a la mexicana es que, cuando llega el momento de las definiciones, hay quienes saben tragarse el orgullo, guardar las fotografías y hasta comer estiércol a cucharadas…

Desde Mi Trinchera…

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí