Culiacán, Sinaloa.— Rubén Rocha Moya retomó este viernes 21 de agosto sus funciones como gobernador constitucional de Sinaloa, luego de permanecer 112 días separado temporalmente del cargo mientras se desarrollaban investigaciones relacionadas con señalamientos formulados en su contra por autoridades de Estados Unidos.
El mandatario había solicitado licencia temporal el pasado 1 de mayo ante el Congreso del Estado, después de que autoridades estadounidenses lo señalaran por presuntos vínculos con una facción del Cártel de Sinaloa. Rocha Moya negó las acusaciones y sostuvo que no ha cometido delito alguno.
Al anunciar su reincorporación, el gobernador afirmó que regresa “con la frente limpia y en alto” y aseguró que la investigación realizada en México no encontró elementos para acreditar responsabilidad penal en su contra.
Durante el periodo de licencia, la gubernatura fue encabezada de manera interina por Yeraldine Bonilla Valverde. Con su regreso, Rocha Moya vuelve a asumir formalmente la conducción del Poder Ejecutivo estatal y señaló que continuará al frente del mandato para el que fue electo, cuyo periodo concluye en octubre de 2027.
El retorno ocurre en un contexto político complejo para Sinaloa, donde persisten cuestionamientos derivados de las acusaciones estadounidenses y una situación de violencia que ha mantenido al estado bajo especial atención nacional.
La reincorporación de Rocha Moya abre nuevamente un escenario de debate político en torno a su administración, las investigaciones realizadas y las acusaciones que dieron origen a su separación temporal del cargo.

