Redacción
BUENOS AIRES.- Hay noches que no se juegan, se recuerdan. Este martes, Lionel Messi se prepara para disputar su último partido con la selección argentina, poniendo punto final a una historia de 21 años con la camiseta que vistió desde que era apenas un adolescente.
El estadio Monumental será escenario de una despedida que promete emociones, homenajes, música y pirotecnia, pero sobre todo, el adiós de un futbolista que convirtió generaciones enteras en testigos de momentos inolvidables.
Messi debutó con Argentina en 2005. Desde entonces llegaron derrotas dolorosas, finales perdidas, críticas y dudas, pero también noches que quedaron para siempre en la memoria: la Copa América de 2021, la Finalissima de 2022, la Copa América de 2024 y, por encima de todas, el Mundial de Qatar 2022.
Con la Albiceleste disputó seis Mundiales y siete Copas América. Marcó 125 goles y se convirtió en el máximo goleador histórico de Argentina, además de ser el jugador con más apariciones, con 207 partidos.
Su último capítulo internacional llega a los 39 años, después de liderar a Argentina en el Mundial de 2026, donde marcó ocho goles y aportó cuatro asistencias antes de caer en la final ante España.
Ahora, frente a su gente, queda solamente una última función.
Quizá no habrá otra oportunidad para verlo correr con la camiseta argentina, acomodar la pelota antes de un tiro libre, levantar la mirada buscando un pase imposible o celebrar un gol con los brazos al cielo.
Después de tantos años, Messi se despide de Argentina.
Y para quienes crecieron viéndolo jugar, será difícil no sentir que también se despide una parte de nuestra propia historia.

