Viene la etapa crítica

Golpe a golpe

 

+ Propagación del coronavirus ya afecta a dos terceras partes de entidades

+ Acariciamos la segunda fase: el contagio directo. Y luego vendría el caos  

+ Irresponsabilidad ciudadana podría incidir en la propagación del Covid-19

 

Por Juan Sánchez-Mendoza

 

En su corte informativo más reciente, la Secretaría de Salud, a través de la Dirección General de Epidemiología, registra dos decesos por contagio del Covid-19 (coronavirus) desde su detección en nuestro país (21 de febrero).

Uno ocurrido en la Ciudad de México (el miércoles que nos antecede), y el otro en Durango (apenas el viernes 20 del mes que cursamos). Ambos varones.

El primero (41 años de edad), estuvo internado en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) desde el 9 de marzo. Era diabético. Y según su familia, 6 días antes asistió a un concierto de rock en el Palacio de los Deportes, donde probablemente fue contagiado. 

En cuanto al segundo (74 años), se dice que sufría hipertensión desde hace 15 años; estaba pensionado y pasaba largas temporadas en Estados Unidos; el 3 de marzo llegó a Gómez Palacio procedente de California; fue internado el día 17 al dar positivo y hace dos jornadas sucumbió.

Hasta ayer, igual considerando el reporte oficial, en el ámbito nacional la cifra de casos confirmados fue de 251. O sea, hubo un incremento de 48 con relación al día anterior. Pero, presumo, sin haber tomado en cuenta los casos más recientes reportados en la víspera después de las 19 horas.

Como fuere, lo significativo es que de los 251 contagiados contrajeron el virus, aquí en territorio nacional, +/- tres decenas.

Y que conste, me refiero sólo a quienes han dado positivo, siendo que hay otros 697 casos sospechosos sin considerar a los infectados que, aún, no han sido diagnosticados.

El mapa de importación del Covid-19 no ha variado.

Estados Unidos (del Continente americano), según la estadística de la Dirección General de Epidemiología, le ha abonado a México cantidad muy considerable de infectados.

Los otros han venido de Europa: España, Italia, Alemania y Francia.

Y uno sólo de Singapur o Malasia (continente asiático).

Lo cierto es que el problema crece y se multiplica –como en su tiempo y forma advirtió la Organización Mundial de la Salud (OMS)–, quizás por la indolencia.

Tanto de las autoridades para tomar medidas preventivas, como de la sociedad para sujetarse a las recomendaciones.

Ciertamente algunos gobiernos estatales han decretado cerrar todas y cada una de las actividades oficiales, pero el sector privado no demuestra, aún, disposición para temporalmente hacer lo mismo en aras de evitar más contagios.

¿Y cómo obligarlo?

Sólo por decreto.

Como sucede en Italia y España.

De otra forma seguirá privilegiándose la usura ante la emergencia que a todos compete.

Y aquí están involucradas la banca, casas de empeño, financieras, las empresas telefónicas y televisivas.

Igual que en los organismos descentralizados como en las comisiones Federal de Electricidad (CFE) y municipales de agua (COMAPA’s), que sin rubor alguno ‘afilan’ uñas, para cobrarle a lo causantes mayores cantidades de dinero por el incremento del servicio que representaría el cautiverio.

De cualquier forma, insisto en recomendar que omita salir a la calle en tanto no lo requiera, evitar convivencias más allá de las familiares y ‘besar’ en la mejilla cuando salude.

 

Los gandallas

Como en toda contingencia, la banca y los consorcios comerciales siempre ganan.

Igual que ciertos políticos.

Unos, facilitando endeudamientos con elevadas tasas de interés; otros ‘ofertando’ productos de primera necesidad, alentado el consumismo –ante el pánico del consumidor–, so pretexto de que ‘el mundo se va a acabar’.

Usted lo puede apreciar porque seguramente ha sido ‘bombardeado’ a través de mensajes telefónicos ofreciéndole créditos o al hacer compras en las tiendas de autoservicio, donde por cierto ya no hay ‘cerillos’, porque los adultos de la tercera edad fueron retirados. En parte con razón, porque son los más vulnerables de contraer el virus, pero.. sin goce de sueldo, simple y llanamente porque la usura comercial jamás les ha pagado por su servicio.

Sí los utilizan a su conveniencia, para evitar erogaciones de personal a fin de cubrir una ‘atención’ al consumidor, pero desconocen tratos laborales en connivencia con las autoridades oficiales.

En cuanto a los políticos aquí en Ciudad Victoria hay un claro ejemplo:

Xicoténcatl González Uresti, el alcalde, médico de profesión, quien se muestra reacio para atender las recomendaciones de procurar limpieza en el municipio –la recolección de basura es deficiente y no hay agua ‘potable’ en casi todos los sectores–, ya que la mayor parte de su tiempo se la pasa bailando zumba y besuqueando a su secretario, mientras al tesorero, igual municipal, José Alfredo Peña Rodríguez, le vale madres lo que digan en las redes sociales y público, en cuanto sus bacanales.

Hay otros políticos que se aprovechan de la situación, como el alcalde de Nuevo Laredo –Óscar Enrique Rivas Cuéllar–, quien ‘decretó’ cerrar los ‘cruces’ a la Unión Americana, un día después de que el presidente Donald John Trump decidió restringir el paso de México a EU, ‘a quien nada tenga qué hacer’, salvo por cuestiones esenciales.

Esto refleja el oportunismo de ambos alcaldes.

 

Cuídese y protéjase

No eche en saco roto el problema.

Por ello es importante atender las recomendaciones de aislamiento e higiene que recomiendan las autoridades de Salud y la disponibilidad que tenga cada uno de los gobernadores para enfrentar la epidemia con acciones directas de protección a la sociedad,.

Hace días,, en este mismo espacio, le comenté que México prácticamente ya brincó la primera etapa, que es cuando aparecen números reducidos de infectados que contrajeron el virus fuera del país.

En la segunda fase se empiezan a detectar infecciones del virus entre personas dentro del territorio nacional (hay 11 casos positivos, hasta hoy), sin que necesariamente hayan tenido contacto con pacientes contagiados en el extranjero. Y en el período de transmisión local el coronavirus podría incrementar (rápidamente) el número de casos  positivos, por lo que deben tomarse medidas como suspensión de clases e implementación del trabajo a distancia o home office, la cancelación de eventos masivos como conciertos y cese de actividades en espacios cerrados como cines o bares.

Según la misma dependencia, esta fase puede transitarse entre 40 y 50 días después de la detección del primer caso.

Pero los gobernadores se adelantaron a su implementación, porque la vida de sus conciudadanos está en riesgo.

Sobre todo cuando se advierte que en los próximos días se registre la tercera fase (etapa epidemiológica), que es cuando el virus afecta a miles de personas en varias localidades y por su urgencia se ponen en marcha protocolos sanitarios más drásticos como la cuarentena generalizada.

El subsecretario de Prevención y Protección de a Salud, Hugo  H López-Gatell reconoció que la epidemia puede durar en el país hasta 12 semanas.

Incluso, la misma Secretaría de Salud estima que en su contingencia la epidemia podría alcanzar hasta a 10 mil 528 personas que, por su gravedad, ameritarían atención en terapia intensiva. 

Ciertamente, repito, tan sólo de pensar en ello da escalofrío.

Pero si actuamos con madurez y responsabilidad, el costo sería menor.

 

Medidas auxiliares:

Recomienda la Organización Mundial de la Salud:

+ No saludar de mano y menos con beso.

+ Salir a la calle.

+ Evitar contacto con terceros.

+ Estornudar en el contra brazo.

+ Aislamiento,

Entre otras medidas.

Y por eso, a falta de información oficial, le comento cómo protegerse.

Allá Usted si acepa la recomendación.

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