Guardar y hacer guardar…

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Por: Carlos López Arriaga

Cd. Victoria.- El reino de lo subjetivo infesta a las polí­ticas públicas, tuerce significados y hace trompicar a la justicia. Alguien debe decirle al Presidente que el ejercicio de sus obligaciones no es opción, ni elección, tampoco tema que deba estar sujeto a votaciones.

Ni debe ni tiene por qué consultar a la ciudadaní­a sobre la aplicación de la ley, cualquier ley. Donde haya un ilí­cito, el ministerio público debe hacerse cargo, por rutina. Esto jamás se politiza.

Qué pobre idea se tiene de la justicia si su cumplimiento es sometido a referéndum. La verdadera consulta tuvo lugar cuando la Carta Magna y sus códigos complementarios fueron aprobados por el poder legislativo.

Esta es la voluntad popular que cuenta. La de quienes formularon y votaron dicho marco jurí­dico. Al poder ejecutivo no le queda otra cosa que cumplirlo y hacer que se cumpla.

Lo marca el artí­culo 87 constitucional, cuando un nuevo presidente toma posesión de su cargo y protesta solemnemente “guardar y hacer guardar la constitución polí­tica de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen (…)»

Cada paí­s tiene su protocolo, con diversos matices. En Estados Unidos, se lee lo siguiente: “»I do solemnly swear that I will faithfully execute the Office of President of the United States, and will to the best of my Ability, preserve, protect and defend the Constitution of the United States.»

En español: «Juro solemnemente que ejecutaré fielmente la Oficina del Presidente de los Estados Unidos y que, lo mejor que pueda, preservaré, protegeré y defenderé la Constitución de los Estados Unidos».

El caso es que la aplicación cabal y oportuna de nuestras leyes representa una ordenanza que ya viene contenida en el primer acto del nuevo régimen, su ceremonia fundacional.

“Guardar y hacer guardar”, dicen los mandatarios mexicanos, en referencia a nuestra Carta Magna y sus leyes. Lo cual otorga facultades al portador de dicho cargo para ejercer la autoridad sin necesidad de andar preguntando por aquello que los códigos ya establecen.

 

DON PREGUNTí“N

El tema viene a cuento por la actitud vacilante que ha mostrado el señor Lí“PEZ OBRADOR ante los ilí­citos cometidos por personalidades de la vida pública. Sus corruptelas, que fueron muchas y en todo el espectro partidista..

En campaña, a mediados del 2018, dijo que solamente castigarí­a los delitos que se cometieran a partir de su ascenso al poder, aunque, entre una declaración y otra, unas veces decí­a que el primero de julio (fecha de la elección) y otras que el primero de diciembre (toma de posesión).

Promesa que, como ya vimos, ha cumplido a medias. A la maestra GORDILLO la dejaron libre y hasta le devolvieron propiedades y cuantas bancarias. Al lí­der petrolero CARLOS ROMERO DESCHAMPS le dieron por premio la impunidad, a cambio de su renuncia al sindicato.

De la multicitada ESTAFA MAESTRA, que involucrarí­a a una veintena de funcionarios, nomás está presa ROSARIO ROBLES. Del caso ODEBRECHT cayó el extitular de Pemex EMILIO LOZOYA, pero amparado en las ventajas de ser testigo protegido.

Varias veces ha dicho Lí“PEZ OBRADOR que el juicio a los expresidentes podrí­a ser sometido a consulta. Desplante que, además de ignorancia, podrí­a hasta ser constitutivo de delito, en la medida en que (por error o torpeza) está obstruyendo la justicia que prometió defender (“guardar y hacer guardar”).

Tal parece que el hombre utiliza la coartada de las consultas rancheras como una manera de evadir su responsabilidad histórica (“no fui yo, el pueblo decidió”).

Así­ lo hizo cuando sometió la cancelación del nuevo aeropuerto a un referéndum por demás rústico, en cuyos resultados el propio ANDRí‰S MANUEL influyó, haciendo campaña en favor de una de las opciones: Santa Lucí­a.

Como titular del ejecutivo nacional tuvo todas las facultades para cancelar el primer proyecto y darle curso al otro. No quiso asumir tal responsabilidad, prefirió inventar un plebiscito absolutamente innecesario.

Representa, pues, una pérdida de tiempo y gasto inútil en saliva el andar preguntando si se debe aplicar la ley o recurrir a la cristiana misericordia. Si es ejecutivo que ejecute y punto. Esas cosas no se preguntan.

 

BUZí“N: [email protected]

WEB: http://lopezarriaga.blogspot.com

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