Conociendo a Victoria

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DESDE ESTA ESQUINA

Por MELITON GUEVARA CASTILLO.

Hace días se dio a conocer que el gobierno municipal había cumplido con el compromiso de entregar el Plan Municipal de Desarrollo 2021-2024. Es un documento básico y en mi condición a mi formación profesional no resistí la tentación de solicitar una copia del mismo. Así, hagan de cuenta, que ya empecé a leerlo, pero sin embargo, no puedo hacer a botepronto un análisis completo. Hoy, me voy a limitar a consignar datos del diagnóstico que hacen para apuntalar el programa de trabajo.

 

Uno de los puntos básicos, ineludibles, es hacer un diagnóstico, es decir, tener un punto de partida para tener un punto de apoyo hacia donde se puede ir o llegar. En este caso, titulo mi comentario de hoy como “Conociendo a Victoria”, porque me voy a limitar a consignar datos que son fundamentales para conocer como somos o como estamos. Tengo viviendo en Victoria más de 50 años, la conocí de una forma, muy distinta en la cual hoy vivimos.

 

POBLACIÓN.

Hemos crecido mucho en 50 años. Los datos, digamos, son duros: una población total de 349,688, la cual se distribuye en el 51.6% son mujeres y el 48.4 son hombres. A partir de ahí, se tiene que estudiar el núcleo poblacional y el documento hace el desglose por grupos de edad. Aunque hace énfasis especial en que el 24.9% de la población se ubica en el rango de 10 a 24 años.

 

Lo significativo es que el documento toca puntos neurálgicos. Por ejemplo, el 70.7% pose mínimo secundaria, preparatoria y estudios superiores. Consigna, por otra parte, que el 1.75% de la población es analfabeta. En el desglose, también se puede ubicar que 291.500 habitantes disponen de seguridad social. Hace notar, también, que hay pobreza moderada, el 27.9% y en pobreza extrema el 2.15%. Y hace notar que:

 

“En 2020, 2.16% de la población en Ciudad Victoria no tenía acceso a sistemas de alcantarillado (7,570 personas), 1.79% no contaba con red de suministro de agua (6,250 personas), 0.41% no tenía baño (1,430 personas) y 0.49% no poseía energía eléctrica (1,700 personas)”.

 

Aparece un dato que me sorprende, como es la existencia indígena: mazahua, chinateco, maya, huasteco, tepehua, náhuatl y un buen numero que no se especifica.

 

Se consigna, también, un número de personas que han decidido vivir en Victoria, las razones son las siguientes: familiares (312), económicas (151), personales (78), laborales (72), educativas (58), legales (46) y por cuestión de vivienda (23). Es fácil entender las razones familiares como personales, laborales o educativas, me sorprende que algunos tengan que vivir en la ciudad por cuestiones legales (hay que indagar o preguntar).

 

REALIDAD GLOBAL.

Difícil, muy difícil, pensar que los victorenses no conocen la realidad de su ciudad, de su comunidad, de su ejido. Quienes vivimos en la ciudad, no de ayer ni antier, pero sí de muchos años, podemos hacer una diferencia, un antes y un después: la brecha, entiéndase, es obvia. No

hay forma de defender, en términos estrictos, a quien nos ha gobernado y ha convertido a Victoria, en especial, a la ciudad en algo que deja mucho que desear.

 

El crecimiento ha sido desordenado: el crecimiento urbano, colonias, asentamientos, se fueron dando de tal forma que la problemática fue creciendo; que se hizo patente con la actitud de Presidentes Municipales que dejaron caer la prestación de servicios… de tal suerte que, el del gobierno municipal, y no se diga la recolección de basura. Y, la certidumbre, para unos y otros, es porque quienes llegaron al gobierno municipal lo hicieron, vaya pues, para servirse y no servir… saquearon las arcas municipales.

 

PLAN Y RECURSOS.

El plan es importante. Su punto de partida son las necesidades de la población y, en este caso, Eduardo Gattas, tuvo tiempo y formas para conocer la problemática del municipio. De ahí nació, vamos pues, su oferta política. Y ahora, con el Plan, hagan de cuenta, que nos propone la forma, el mecanismo, de convertirlos en realidad.

 

No es fácil. Porque los factores políticos determinan lo que se puede hacer. Ahí tienen, el mejor ejemplo, de lo que sucede con el Fondo de Capitalidad: la oportunidad de tener recursos para problemas específicos se desvanece cuando el gobernador, apoyándose en una de sus atribuciones constitucionales, aplica un veto.

 

En fin, en próximos comentarios, tocare la metodología y, en términos específicos, lo que Eduardo Gattas propone hacer por Victoria, por su población y problemática

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