La realidad de Gattás

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DESDE ESTA ESQUINA.

Por MELITON GUEVARA CASTILLO.

LA REALIDAD DE GATTAS.

 

Mucho se ha escrito sobre las campañas políticas, los medios de comunicación y sobre todo las redes sociales, están inundados de información, de comentarios, de encuestas, de afirmaciones de unos y otros. Lo mismo sucede con el debate. Y es aquí, luego entonces, que tenemos que puntualizar en los hechos y la realidad. ¿Qué es lo que percibimos? ¿Cómo lo percibimos? ¿Se construye la percepción de unos y otro? Y es que, ¿cómo diferenciar entre hechos objetivos y la subjetividad de unos y otros?

 

Varios analistas y comentaristas, editorialistas y columnistas, hacen notar que es imposible saber cuál es la realidad en relación con las campañas políticas y el debate. El argumento principal es lo difícil que es, para unos y otros, saber cuál es la verdad, la realidad. Y parten de la premisa de que, cada uno de nosotros, conoce y percibe los hechos de una manera personal: los que están vinculados a una campaña, a un candidato, solo ven a un candidato ganador… porque es la percepción que buscan socializar.

 

LAS REALIDADES DE LAS REDES SOCIALES.

Si hacemos una revisión de las redes sociales vamos a identificar, cuando menos, dos percepciones o realidades. Ambas vinculadas a un candidato: Américo Villarreal Anaya y a Cesar Verástegui; en el caso de Arturo Diez Gutiérrez, también existe una corriente, o percepción, pero es menos intensa que la de sus adversarios políticos. ¿Por qué sucede esto? Porque unos y otros, los americanistas y los trukuistas, solo ven una realidad: la de su candidato y de que están, o quieren estar convencidos, de que va a ganar.

 

Revisar los post de unos y otros observamos tres tendencias: 1) Los que repiten los mismos argumentos a favor de uno u otro candidato, que magnifican las virtudes y propuestas de uno u otro candidato; 2) Los que repiten, una y otra vez, los criticas o ataques para uno u otro, sentenciando que su dicho es la verdad y que, por lo tanto, su candidato es el mejor; 3) Difícil, muy difícil, encontrar señales de objetividad…porque unos y otros están empeñados sean en magnificar virtudes o defectos de su candidato o de su opositor.

 

LA REALIDAD DE GATTAS.

Quiero partir, como ejemplo, de que lo que percibimos es nuestra realidad. Luego entonces, como cada quien tiene una percepción distinta, hay muchas realidades. A partir de esa premisa, la opinión pública se construye, porque a través de los medios de comunicación se nos trasmite una realidad, que por otra parte, se matiza con los intereses políticos e ideológicos personales. Y el ejemplo más a la mano, es lo que está sucediendo en Victoria, con el Presidente Municipal Eduardo Gattas y su trabajo, sobre todo en el relativo a los servicios públicos municipales.

 

El primer hecho es algo que el Presidente Municipal, sus colaboradores y sus seguidores festinan: la tremenda popularidad que tiene, según las distintas encuestas que ellos mismos difunden. El mejor de Tamaulipas y, de pronto, el 2, 3 o 4º del país. ¿A quién le preguntaron en la encuesta? Sí, porque los que vivimos en Victoria somos testigos que los avances han sido mínimos: sigue el

problema del agua como de la basura… y los reclamos son reiterativos: ¿Cómo, entonces, la población lo califica como un excelente Presidente Municipal?

 

REPETIR, REPETIR Y REPETIR.

Cada candidato, como cada Presidente Municipal, cuenta con un área de comunicación social; cuarto de guerra, le dicen al de una campaña electoral. Buscar fijar la imagen del candidato o del servidor público, darle una visión de fortaleza, de triunfo, de seguridad. Y en contraparte, hacer notar las debilidades del adversario, descalificarlo, que se identifica como “guerra sucia”. En esta coyuntura, cada uno de los ciudadanos o votantes, estamos expuestos a ese tipo de información y, entiéndase, es decisión de cada uno, que acepta como buena y valida, como verdad.

 

¿Qué pesa más, digamos, en la percepción de los ciudadanos o votantes? ¿Las fortalezas o debilidades de los candidatos o del servidor público? El pueblo en general, estoy convencido, se queda más con los datos y la información negativa, sobre todo si esta, tiene visos de ser verdad y si además no es desmentida. Así, la guerra sucia, bien puede destruir o socavar una candidatura: el caso, digamos evidente, fue lo que sucedió con Clara Luz (MORENA) en NL: que negó, pero un video demostró su mentira… de estar en primer lugar de intención del voto, al final el día de la elección quedo en 4º lugar.

 

LOS VOTOS SE CUENTAN Y CUENTAN.

Ante la imposibilidad de, en este momento, vaticinar si AVA o Cesar será el próximo gobernador, lo único que queda es esperar hasta el día de la elección; que será el momento que el ciudadano emita su voto. La realidad histórica muestra que la elección la gana el candidato que tiene mejor estructura y organización electoral, mejores recursos económicos y, entiéndase, mejor capacidad logística para movilizar a los votantes. No necesariamente al estilo de Mario Delgado, que preguntaba: ¿Quieres votar? ¡Yo te llevo! Y tenía lista una combi.

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